Capítulo 15 de Mi Pareja Perfecta I, de brity
El beneficio de la duda
Kate:
Mientras miro televisión algo ida pensando en lo de mañana, en Alejandra, en mañana y hum... en ella de nuevo, me sonrojo. ¡Maldita sea! en qué momento pasó esto! Para luego forzarme a pensar que mañana, tengo que tratar de no tirar mierda a mi alrededor. Puedo ser verdaderamente pesada.
Oigo el tono de mensaje, mi celular debió de haberse cargado ya.
'' ¿Te dije que me encantó pasar unos días contigo? Bueno, creo que ahora lo estoy extrañando... echaré de menos tus besos de buenas noches y de buenos días. Espero verte pronto y no haberte despertado o algo así. Besitos''
Cuando lo termino me sorprendo a mí misma con una gran sonrisa, es decir... ¿Cuándo cambié mi expresión habitual?
Luego veo otros del fin de semana, esta los de Elisa y Carolina, vaya... quizá de verdad quieran arreglar las cosas, llevan unos meses pidiendo vernos. Hago una mueca al ver el último. '' Aún sigues con la niña buena, te fallará y lo sabes'' Jessica.
Qué asco. Que bajo ha llegado, como odio no ver el futuro, de haber sabido con quien me metía jamás hubiese aceptado la primera cita. Claro, siempre todo empieza bien, risas, compañía, proyectos y luego, al carajo. Aunque era ella generalmente la que aportaba las ideas, era algo egoísta, pero se podía llegar a un acuerdo. A veces no me acompañaba en cosas que eran importantes para mí, como pasatiempos y familia. Lo excuse pensando en que simplemente no éramos iguales y que estaba bien disfrutar lo nuestro aparte. Debo reconocer que siempre me dio mi espacio y fue respetuosa con eso, aunque no le gustara. Inevitablemente no puedo evitar pensar que con Ale es distinto, quizá no sea mi... novia. Pero ella disfruta conmigo, mis pasatiempos y no es molesto que se incluya, de hecho, lo hace más divertido, aún recuerdo su expresión al escoger libros y al ver los míos e incluso puede entablar una conversación con mi familia, hasta bromea con papá. Jessica lo odiaba.
Niego rápido, no quiero caer en compararlas, no con la mierda que acabo de leer.
Al otro día:
Tomo un taxi hasta donde me dijeron mis ''ex-amigas'', es un bar bastante bonito, las espero en la entrada.
—¡Kate! — me asusta Elisa y me abraza mientras estoy quieta, odio los sonidos fuertes.
—Ya, ya, suelta— digo enderezando la espalda.
—Lo siento, Kate, lo siento— Me mira triste pasando una mano por un mechón de su corto cabello claro.
—Deberíamos esperar a...
—¡Ya llegué! — Sale Carolina de un taxi. — Lo siento el tráfico.
—El cabello— susurra Elisa. Hago una mueca, ambas sabemos que se alisa demasiado el cabello.
Entramos y me sorprendo de los vasos, son enormes.
—No pongas esa cara, tú nunca estás ebria.— Dice Elisa.
Esto sólo lo sabe Gabi y Cristian cuando salimos una vez a beber para sus cumpleaños, tengo un aguante tremendo, ni yo lo sabía. Me pregunto qué diría Alejandra de esto. Sonrío.
—Hey— sonríe Carolina. — ¿Cómo esta Alejandra?
Enrojezco
—Bien — mascullo.
—¿De qué me perdí? — Dice Elisa pasmada. —¿Tienes novia? — sonríe de oreja a oreja.
—Si— digo bebiendo para apaciguar el calor.
Alejandra va a matarme... O quizá no...
—Vaya ¡me alegro! — se sorprende.
—Y es de su trabajo— dice Carolina.
—Eso es tierno— dice la otra.
Esto parece a conversaciones del pasado cuando me tomaban el pelo.
—Sí, es una buena persona— dejo salir.
—Hablando de eso, creo que deberíamos contarte todo desde el principio. — Dice Elisa y con el asentimiento de Carolina sigue. —No es para excusarnos, personalmente fui una amiga que no querría tener ni yo. Pero cuando me di cuenta fue demasiado tarde.
—Lo mismo va para mí— dice Caro— No dije nada y me mantuve ajena a todo cuando debí apoyarte. — Murmura. Debí haberle roto la boca a esa...
—¡Oh vamos! ¿tú golpeando? — deja salir Elisa, ahogo una risa. —Ese era MI trabajo. — Se palmea el pecho.
—Entonces— digo, esperando. Se mira y Caro toma la palabra.
Hace un año y varios meses atrás
Estaban cuatro amigas en el departamento de una de ellas.
—¡¿Supieron!?— Dice de la nada. Miramos a Cathy.
—¿Qué cosa? — dice Elisa bebiendo despreocupada.
—Jessica y Kate terminaron —Elisa se atora.
—¡¿Qué?!— grita. Carolina queda en silencio mirando a un punto fijo. — ¡¿Por qué?!
—Bueno... humm— comienza Evelyne— Jessica la engañó con una colega.
—No— masculla Elisa. — ¿Y que hizo Kate? No la veo en mi mente haciendo un escándalo.
—Claro que no, según Jessica simplemente llego a su casa y se fue. No ha podido hablar con ella.
—Digna. — Asintió Elisa.
—¿Te parece digno? Ni siquiera escucho a Jess— Salta Cathy. — Habrá tenido sus razones.
—¿Necesitas razones para engañar a alguien? — Se sorprende Elisa.
—Claro que si, a lo mejor se aburrió de Kate. — Dice está convencida.
—Bueno eran algo diferentes— Dice Elisa no muy segura.
—El amor no es eterno— sentencia Evelyne— debe alimentarse.
—Bueno en eso tienes razón. — Se toca la cabeza.
Un mes después.
—Me topé con Kate— dice Cathy, Evelyne asiente.
—¿Cómo está? — Dice Elisa mirando a Carolina.
—Pues, difícil saberlo con esa expresión que lleva siempre— Se ríe con Evelyne.
—¡Oye! ¡no te pases! — salta Elisa.
—Vamos, le dije que si de verdad quisiera solucionar las cosas habrían hablado y no se habría ido, así como así.
—Yo le dije que con esa actitud buscaba que Jess la engañara y que mi amiga de verdad estaba arrepentida. —Comenta Evelyne.
—Es decir Jess no ha dejado de beber— dice Cathy asintiendo.
—Yo la vi besándose con una tipa de pelo castaño en el bar— dice Carolina.
—Con esa misma la engaño, está bien buena— dice Evelyne.
—Ni que Kate fuera fea— exclama Elisa.
—Claro que no, pero es aburrida— se ríe Cathy.
—¿Se te olvidó que era tu amiga? — se enoja Elisa.
—Oh vamos, nosotras éramos amigas de Jess, ustedes eran sus amigas más cercanas. Y díganme ¿Han podido hablarle?
—No. — dice Carolina pensando a su pesar que ni siquiera la había buscado. — Pensé que las cosas se arreglarían con el tiempo.
—Yo la llamé, le sugerí que conversará las cosas con Jess y me cortó y no supe más de ella. — Dice Elisa cabizbaja.
—Ves, ni las valoraba a ustedes. — Dice Cathy simple. — Si estuvieran mal ¿se alejarían de sus amigas acaso?
—No...— dice Elisa dolida.
Dos meses después.
—¡Sabes qué! Eres una perra. — Grita Elisa.
—¿Ya y? gracias por espantármela— dice Jessica mirando a una rubia irse del jaleo que tenían.
— Oye que ocurre— se acerca Evelyne.
—Ocurre que te llenas la maldita boca diciendo que la extrañas. ¡Te di el número de ella una vez pensando en que estabas arrepentida, pero eres una zorra! — Jessica levanta el brazo y Carolina se cruza. Jess se sorprende, Carolina jamás pelearía, de hecho, la miraba con determinación y algo de miedo.
—Vaya, vaya. — Reconoce. —Así que las amiguitas decidieron apoyar a la amiga que las botó.
—Hizo bien— dice Carolina llorosa. — El peor error que cometimos fue escucharlas a ustedes.
—Nos vamos— dice Elisa tomando su chaqueta. El bar es puro silencio.
—Aprovechen de decirle que la extraño— dice Jessica como si nada.
—¡Hija de...! — grita Elisa.
Le llega una bofetada, pero ni Jess ni Elisa mueven un músculo al ver quien se lo dio.
—Apuesto...— dice Carolina aún con el brazo estirado. — Que tu coleguita te dejó. — Jess abre los ojos de golpe. — A las mujeres como tú no hay que tomarlas enserio y ella lo supo, tuviste suerte una vez y la perdiste. — Dice tomando a Elisa del codo y yéndose.
Afuera:
—¿Y ahora que haremos? — Dice Elisa encantada. — Buen derechazo.
—Es mi mano maestra— bromea Carolina. — Supongo que arreglarla, Kate no contesta mis mensajes.
—Pero Caro... nos borró de todo. — Dice Elisa. — No sabemos dónde vive.
Se quedan mirando con una cara horrible.
Presente:
—Y eso fue todo— Dice Carolina llorosa mirando a Kate y luego su vaso. —No me siento orgullosa Kate... fui cobarde... te dejé sola y fue cuando más debía apoyarte. — Se cubre los ojos.
Estoy pasmada.
—La verdad— digo algo ida. — No leí ningún mensaje, luego de lo de Elisa— me cubro el rostro con dolor, me sentí tan traicionada...— Los borraba a medida que llegaban.
—Lo siento, me deje llevar por esa mierda que dijo Cathy y Evelyne. — Dice Elisa mirándome a los ojos. — Al final, tomaste la mejor decisión y nosotras no estuvimos ahí.
No sé qué decir, por un lado... nunca les tuve mucho aprecio a Evelyne y Cathy, a esta última siempre supe que le caía mal. Pero Elisa y Caro. Dios... me dolió bastante...
—Kate— empieza Carolina— Esto nunca volverá a ocurrir, lo prometemos.
—Además, de esa vez que no hablamos con esas perras. — Dice Elisa.
—A mí me buscaron— dice Carolina bajoneada— decían que te pedirían disculpas ¿no te hablaron? — niego con la cabeza. — Ya sabía, las pille espiando en mi cel. Me enojé desde luego.
— Maldita sea, Jessica las tiene bien domadas. — Elisa la mira.
—¿No sabías? — pregunto a Elisa. Niega con la cabeza.
—Me avergoncé, fui una idiota— dice Caro— de verdad pensé que no olvidarían todos los años que fuimos amigas, pero era todo una mierda. — Dice apoyando la mejilla en el codo.
—¿Cómo pudiste caer con eso? — la mira Elisa extrañada bebiendo.
—Pensé que todos podíamos llegar al buen camino. — Dice con esa cara de santa ingenua mientras rodamos los ojos con Elisa. — No me miren así, además no estaban con esa... esa tipa— dice haciendo con la mano como si fuera una mosca molesta. — Pensé que ya no se veían, pero así como va la gente ya no esperaré a mi princesa azul— Se indigna.
Hago una mueca de burla.
—Amiga, confórmate con que tire la cadena del baño— dice Elisa bebiendo.
Me río mirando a otro lado. Cuando las miro me ven con los ojos brillantes.
—¿Q...Qué?— digo incómoda.
—Te extrañamos tanto...— Masculla Caro lagrimeando otra vez.
—Tu risita es tan dulce— dice Elisa alcanzándole unas servilletas. —Así que dejando de lado a las feas... ¿Cómo se hicieron más cercanas con tu compañera de trabajo? — mueve sus cejas.
La miro pensativa, decido que... quizá Alejandra tenga razón, el beneficio de la duda suena como un buen primer paso.
—Bueno en realidad... se quedaba leyendo conmigo— me miran como si dijera que me casé.
—Y luego— me acomodo un mechón— ahora que lo pienso fue Jessica quién nos unió.
—¡¿Qué?!— Elisa se levanta de golpe golpeando la mesa.
—Siéntate idiota— la baja Caro del hombro. — ¿Por qué lo dices?
—Fue a molestarme a mi trabajo por segunda vez— digo algo molesta. — Y Alejandra le dio un puñetazo.
—Wow ¿es ruda— dice Elisa ignorando a Caro que me mira con los ojos brillantes. Me rio por dentro, ¿Alejandra ruda? No lo creo.
—No, ella es amable y graciosa— digo mirando mi vaso avergonzada. — Pero esa idiota fue muy tosca y estaba algo tomada.
—Geniaaal— Dice Elisa levantando un puño.
—Si bueno... no quiero que se meta en problemas— digo de la nada.
—Si te quiere de verdad eso no va a pasar— dice Carolina emocionada. Me da algo en el pecho. Trago saliva.
—¿Jessica te ha dejado tranquila? — pregunta Elisa
—No. — Susurro— mensajes, ya sabes.
—¡Pero ahora puedes cambiar de celular! — dice Caro— te prometemos que esas perras no tendrán nada de ti. — Elisa asiente.
—Sí, suena bien. — Más que bien realmente.
Nos quedamos un rato más. De verdad lo pasé bien, me recuerda a tiempo atrás cuando estábamos fuera de clases.
Llego a casa y me recuesto en el sofá. Viendo televisión decido agregar a Ale a WhatsApp, aunque son las 23:00 horas.
Kate: Hola Ale. — Escribo.
Ale: Eh... Hola, ¿Quién es?
Me río bajito.
Kate: Kate.
Ale: Kaaate que sorpresa ¿Cómo estás? ¿Recibiste mi mensaje?
Kate: Si lo recibí, estaba despierta, estoy bien ¿y tú?... salí con unas humm...
Ale: ¿Amigas con beneficio de duda? Bien también
Sonrío
Kate: eso mismo.
Ale: ¿Y cómo te fue?
Kate: Me contaron muchas cosas. Fuimos a un bar, era bonito.
Ale: Bueno soy toda ojos. ¿No estás ebria o sí?
Me saca una carcajada.
Kate: Nunca estoy ebria.
Ale: ¿Bebes poco?
Kate: No, sólo que tengo ''resistencia natural''.
Ale: No te creo...
Kate: Te golpearé.
Ale: Jaja está bien, ¿Y qué tal, tus ''amigas con beneficio de duda''? ¿te dieron buena impresión?
Kate: La verdad es que si...
Ale: Eso sería bueno, los amigos alegran más la vida.
Kate: Si, lo pasé bien.
Ale: ¿No estaba la innombrable cierto?
Kate: No, por suerte.
Ale: Uf entonces excelente.
Kate: Tranqui, me dijeron que ya no le hablaban
Ale: ¡Eso es maravilloso!
Me hace reír.
Kate: Ale...
Ale: Dime
Me ruborizo.
Kate: ¿Estás ocupada mañana?
(Demore cinco minutos escribiendo eso... no sé por qué)
Ale: No, claro que no.
Kate: ¿Quieres venir?
Ale: Por supuesto ¿A qué hora?
Kate: ¿A las seis de la tarde? ¿Te parece?
Ale: A las seis entonces.
Kate: No seas impuntual.
Ale: Kate, vivo arriba.
Decido molestarla un poco.
Kate: No pongas esa expresión
Ale: ¡¿Cómo lo sabes?!
Kate: Conociéndote.
Ale: Fue sin pensarlo.
Kate: Está bien, me iré a leer. Nos vemos Ale.
Ale: Nos vemos Kate.
Despierto y son las dos a.m., veo el libro en el suelo. ¡Sabía que era mala idea! Como sea, apago las luces y me acuesto de nuevo.
Alejandra
Woow esto es nuevo, estoy saltando en un pie, ¡estaré con Kate mañana! Bien compórtate, Alejandra, no eres una quinceañera encantada...
¡Wiii!
Recuerdo ayer la tomadura de pelos que me gané por juntarme con Fer, Sandra, Noelle y Angie. ¡Putas!
Ayer
Estamos sentadas cerca en el bar, la estoy mirando fijo, ella me mira directamente a los ojos sin pestañear, entrecierro los ojos, ella los suyos, una comisura de sus labios empieza a elevarse. Siento la cara arder.
—¿Lo hicieron verdad? — Pregunta Fer a punto de reírse.
—¡No lo digas tan así! — Enrojezco más.
—Aww— escucho a los lados.
—Ustedes no me molesten— lloro, nuestras otras tres amigas se ríen. ¡Maldita sea! ¡¿Fer tenía que escoger este momento para hacerme bullying?!
—Es que amiga, tus ojeras. ¿Cuántas noches? — se ríe.
—¡Si no fuera sagrada le tiro la cerveza!
—...
—Dos.
—¡Woooh! — exclama Sandra.
—¿Hasta el amanecer? — bromea Fer bebiendo con los ojos brillantes.
—En realidad hasta el mediodía— murmullo.
—¡Malditas conejas! — salta ella.
—¡Qué hermoso! — dice Noelle emocionada. — Debió haber sido muy lindo.
—Ya pero no llores— se ríe Angie. — ¿Cuándo la traerás? — Sonríe.
—Eh, no sé... es que...
—Mira hacia atrás. — Murmura Fer.
Me giro haciéndome la imbécil. Argh Jessica y dos tipas.
—Genial. — Ironizo.
Las tres nos miran interrogantes. Fer no dice nada, sé que me respeta más de lo que me toma el pelo.
—Es la ex de...
—Ah no digas más— dice Angie arrebatada— ¡este mundo es un pañuelo!
—Exacto— dice Fer.
—Esa me mira el trasero como si estuviera en exhibición. —Dice Noelle haciendo pucheros. — No tienes ni que decir porque terminaron.
—Muy intuitiva— digo mirándola burlona.
—Por eso no tienes novia— dice Angie bajito. Nos reímos mientras le llega un zape.
Presente:
Me recuesto acordándome de todo lo que hablamos y reímos con mis amigas. Jessica sólo me envió unas miradas, según Fer le hablo a una tipa de al lado mirándome. Pero no se acercaron, a decir verdad, ni las sentí. Es una suerte, de todos modos, no le diré a Kate.
Al otro día salgo de mi apartamento para ir a verla y hago el extenuante recorrido de un piso. Creo que debí haber usado las escaleras de emergencia en vez del ascensor. En fin, Se joden.
Toco la puerta. En eso Kate la abre y sonrío.