Capítulo 10 de Mi Pareja Perfecta I, de brity

No dejes de hablarme

Voy al trabajo algo adolorida, estúpida Kate. Me quedé toda la noche... ¡Agrh! De alguna forma hay que calmar las hormonas, el problema es que me pasé y me duele ahí.

''Soy una maldita desesperada'' pienso pegando la mejilla al volante.

Escucho la bocina

—¡Mierda, Rayos! — Pego un salto, abro la puerta y escucho una risita. Miro a Kate enojada ¡¿por qué siempre está cuando me pasan estas cosas?!

Ahora te burlas, pero si supieras lo que hicimos en mi mente... enrojezco avergonzadísima.

—Hola— musito tomando mis cosas sin mirarla.

—Hola —escucho — ¿Dormiste mal?

—Pésimo de hecho— todo por tu maldita culpa.

—¿Estás bien?

¡NO! me duele la...

—Si— la miro y siento mi corazón decir ''Kate'' junto con corazones y flores y mil mierdas cursis.

—Ya no te quedas...— susurra mientras la miro con cara de ''dame un hijo''

—Ahm em, no. Quizá me pase— bromeo.

Si claro, quizá. Kate se ruboriza.

—No te preocupes, está lleno de libros. Dolorosos libros.— Dice enojada y comienza a caminar.

¡Que bicho le picó!

—Hey sólo fue una broma. — Mentira.

—Mentira.

—Seguro te molesta— me enojo. Me arrepiento cuando me mira horrible.

—Cállate.

—Entonces empezaré a quedarme.

—Haz lo que quieras.

—Eso haré. — No sé qué digo, sólo no dejes de hablarme.

—Bien.

—Bien— sonrío.

—¡No sonrías!

—¿Acaso no puedo sonreír?

—No, ¿y tienes que responder siempre?

—Si— digo feliz

—¡Escucha...! — me mira enojada.

—Señoras— carraspeo. Ah es Peter.

—¿¡Qué!?— decimos a la vez, nos miramos y Kate mira a la ventana enojada.

—Que están en la oficina por si no se dan cuenta. — Veo al frente lleno de escritorios, a mi favor sólo está él y Margaret acaba de salir del baño. ¡Mierda! ¿Cuándo llegamos tan rápido?

—Lo siento. — Murmuro. Kate enojada se va a su puesto ignorándonos.

—¿Todo bien? — susurra. — Nunca la había visto así.

—Tengo un don— ironizo. — Pero todo bien. — ¿Al menos hablamos no?

—Ok...— dice yéndose a su lado.

Genial, yo feliz porque hablamos y ella ni me mira. ¿¡De verdad le molestó eso!? Maldita sea. Voy a almorzar y me siento en cualquier parte, noto a Nicole mirándome, se sorprende y sigue comiendo.

Maldita sea, lo más lindo es la mirada de la amiga. Me levanto y dejo todo a medio terminar.

Me voy a sentar más temprano. Miro a Kate en su computador leyendo con la cabeza apoyada en el codo. Si hubiese hecho algún ruido me asusto, podría pasar desapercibida como fantasma.

De repente se sientan en el escritorio de al lado.

—¿Te molestó lo del almuerzo?

—No— digo sin mirarla.

—Por favor te paraste de inmediato, lo siento estaba pensando y...

—Sólo no tenía ganas. — Digo hastiada.

—Nada tiene que cambiar Ale.

—No te preocupes, aunque admito que me molesta que tu amiga me mire con cara de culo. — bromeo. Suelta una risita.

—Bueno nunca le agradaste, pero no es una mala persona.

—Ajá. — la miro y hago una mueca, después de todo no es que esté enojada con ella, es sólo que no me gusta comer así.

Ella me mira y yo no digo nada, no tengo nada que hablar.

Horas después:

—La tienes fea amiga.

—¿Cómo lo sabes si no me la has visto? — bromeo con el celular entre mi oreja y mi hombro mientras cocino.

—Idiota, me refería a esa tipa. De todos modos, no puedes culparla, es ''la mejor amiga''.

—Seee y por su culpa estoy cocinando.

—Pobre Nicole, Kate debe ser muy buena ¿eh? — bromea Fernanda.

—Claro, sobre todo para enojarse conmigo. Llegamos discutiendo a la oficina.

—¿Y eso por qué?

—Sólo fue por un comentario un poquito subidito de tono. — Digo coqueta.

—Me impresionan tus armas para conquistar grr— se ríe.

—Y que más voy a hacer— digo herida.

—¿Invitarla a salir?

—No va a aceptar.

—Joder, tienes mala suerte hasta para esto.

—Gracias.

—¿Nos vemos este viernes? —Sonríe.

—Claro, necesito relajarme.

—Oka, nos vemos ¡Sandra te manda saludos!

—Dile que yo también. Besos.

—Besoootes. — canturrea.

Corto, me siento inútil.

Al otro día la cosa no va mejor. A la hora de almuerzo siento que si abro la boca no saldrá ningún sonido de tan callada que he estado. Me pongo en la cola con una bandeja, admito que la comida es buenísima, hay de todo, para veganos, carnívoros, chatarra, sin lactosa. Etc. Lo que no es de extrañar, esta empresa es inmensa. Y particularmente hoy, muero de hambre; fue una mañana agotadora.

Siento una mirada, me giro a mi derecha continuando la cola para retirar, ni me fije quien estaba al lado; veo a Carolina mirándome de reojo. ¡Dios, ni que hubiese engañado a su amiga después del matrimonio! Pongo los ojos en blanco, se da cuenta y me mira con odio. Camina rápido lejos de mí chocando con Kate.

—¡No te cruces! — se indigna.

—Estaba en la fila imbécil. — Responde.

Ay mamá, esto se pondrá feo.

—¡¿Cómo me llamaste?!— dice enojada. Antes de que Kate abra la boca acompañado del ceño más fruncido que he visto en mi vida me adelanto.

—Te dijo imbécil y he de decir que estoy de acuerdo. — Apunto. — Me parece que tu problema real no es con ella.

—Jódete— se indigna mirándome de arriba a abajo y se va con la bandeja corrida.

Hago un puchero.

—Esto me pasa por ser tan sexy. — Ahora Kate es quien pone los ojos en blanco y se va a sentar.

—Hey— me siento al lado— ¿No me darás las gracias? Iba a montar un numerito si le respondías.

—Yo puedo defenderme sola.

—Nunca dije lo contrario— la miro. — Temía por ella.

—Ay por favor — me apunta con el tenedor— te odia.

—¿Cómo lo sabes?

—El almuerzo pasado no eran poco notorias sus miraditas. — Dice poniéndole más atención a la comida.

Pienso en decir '' Así que me miras ¿eh?'' pero lo más probable es que me mande al carajo y se siente en otro lado.

—Si — digo— ni que hubiese cometido un error imperdonable.

—Bueno parece bastante sensible. ¿Le dijiste algo?

—No, sólo me miro, puse un rostro desagradable, se indignó y choco contigo.

—Ah, ya pensaba que la había tomado conmigo. Pareció a propósito.

—Claro que no. ¿Por qué? — me asombro. Me mira como diciendo ''no es obvio''

—No te he metido en nada. — Digo comiendo.

—¿Y eso por qué? Te debo varias. —Dice sin mirarme.

—Quiero que estés tranquila. — Como si necesitara que la miren feo después de todo lo que ha tenido que pasar.

Kate deja de comer y me mira.

—Vaya, vaya... que son estas miraditas en el trabajo.

—Cállate Leo. — Musita Kate. — Sólo conversábamos.

—Ya veo. ¿Sobre qué?

—Metiche— lo miro con burla.

—Veo que tienes fans— dice mirando por mi hombro. Frunzo el ceño, me giro y es Carolina.

—¡Esto parece una puta escuela primaria! — me enojo.

—¿Por qué te mira así? — Pongo una cara de mierda, la boca de Kate amenaza con asomar una sonrisa burlona.

—Porque me odia y punto. — Digo

—¿Necesitas que te cuide? — dice orgulloso apuntando su uniforme donde dice ''seguridad''

—Claro que no— Me río.

—¿Estás segura? Si nuestros papás te invitan de nuevo debes ir en una pieza.

—… ¿Qué?

—Oh vamos, se supone que son novias, ¿no creerás que los verás una sola vez en la vida verdad?— se ríe abrazando a Kate. La miro y ella esta con la cara pegada a su plato.

—¿Qué? ¿No lo procesaron? — levanta una ceja.

—No. — Digo comiendo.

—Henry no para de hablar de ti.

—Ay es tan lindo— digo emocionada.

—Es tu cuñado favorito porque se parece a Kate— masculla herido.

—Cállate— digo sonrojada ante su mirada burlesca.

—Ya me largo— dice feliz me apunta con el índice. —No te metas en problemas.

—Me comportaré— ironizo.

—Si compórtate— dice Kate por lo bajo parándose. Me termino mi comida a la rápida y la sigo.

—¿A qué se debe eso?

—A nada, solo molestaba.

—Ah— hago un puchero. Kate sonríe coqueta y le sonrío embobada como por inercia.

—¿Quieres salir conmigo?

—No.

—¿Quieres ser mi novia de verdad?

—No.

—¿Me das un beso?

—No. — Dice con una risita.

—Y un besito— sonrío acercándome.

—No. — Trata de ponerse seria.

—Y uno en la carita— pestañeo coqueta. Siento la tibieza de sus labios en mi mejilla.

...

—Gracias— digo viendo cómo avanza a su escritorio sin mirar atrás mientras me acaricio la mejilla sintiendo aún su tacto y unas cosquillitas en el estómago.

Me siento a trabajar bastante feliz debo decir, ese besito me hizo olvidar el incidente del almuerzo. Al finalizar la jornada pienso si quedarme a leer o no.

Cuando considero que no sería una mala idea, me quedo sentada viendo a Kate limpiar su puesto.

—Me contaron lo del almuerzo— escucho al lado. Miro a una Nicole algo seria.

—Sin ánimos de ofender, pero tu amiga es una perra.

—Tampoco hace falta que le digas así— me mira feo.

—Nicole... se puso a pelear sola en la fila. Además, ¡por favor! me mira como si te hubiese tratado de lo peor.

—No es por eso...— dice acariciándose el cabello y se acerca. — Es que sabe que me gustas, fue sorpresivo lo que ocurrió.

—Que se joda, no es asunto suyo. — Voy al baño algo aireada.

Nicole me toma el brazo.

—Tranquilízate Ale.

—Estoy tranquila, esta discusión no tiene sentido.

—No estamos discutiendo.

—Bueno como sea. — Ella se me acerca.

—Enserio Ale, ¿salgamos el viernes? no me tocabas como si yo no te produjera nada.

—Eso ya pasó.

—¿Enserio? —Dice acercándose peligrosamente. Levanto una ceja. —Quizá te sorprenda.

—No gracias. — Digo un poco incómoda, retrocedo un paso y ella trata de avanzar uno, un brazo se pone en medio y veo a Kate mirando a Nicole enojada.

No sé quién puso una cara más sorprendida si Nicole o yo.

''Kate que mierda haces'' la miro asombrada y ella mueve la mano despreocupadamente como si tuviera que dejárselo todo a ella.

—Nicole, no puedo seguir haciéndome la idiota, deja a mi novia en paz.

—¿¡Qué!?— ¿Escuchan eso? ¿Es un coro de ángeles?

—Lo que escuchaste, ya es suficiente.

—¡¿Desde... desde cuándo?!

—Oficialmente después de ti, tranquila.

—¿Oficialmente? — me mira. Kate de una sola mirada amenazante me deja en claro que no lo eche a perder.

—Bueno— resoplo— ella... ella es la otra persona— digo mirando a otro lado.

—No te creo ¡ustedes ni se miran en el trabajo!

¡Y eso que estoy diciendo la verdad!

—Eso es porque estamos ocupadas en lo nuestro. — Digo simple.

—¿Es eso posible? — dice Nicole con ironía.

Kate frunce el ceño, pero luego lo reemplaza con una mueca burlona. Se pone al frente mío y acariciando mi mejilla se acerca y me besa.