Capítulo 22 de Mi Pareja Perfecta I, de brity
Inseguridades
Alejandra:
—Hey ustedes, despéguense. — Dice Fer.
—Déjanos, solo fue un besito.
—Es que nos dejaron botadas— se ríe viendo a Noelle conversar con una chica pelirroja al fondo. Y las demás ausentes.
Kate revisa su celular.
—Se fueron— Comenta. — Elisa me aviso, su amiga las pasó a dejar.
—Genial, punto para Angie. Así eres toda mía hoy. – Celebro, Kate se ríe.
—Amiga me das material para tomarte el pelo. Pero se ven lindas— Dice feliz. — Mi novia me dejó— gimotea.
—¿Dónde está? — Digo mirando alrededor, es verdad no está. Ni nos percatamos.
Ay, Kate me está dando besitos en el cuello. ¿Cree que soy de fierro o qué?
—Fue al baño— Exclama Fer dolida. Nos reímos las dos.
—¿Crees que puedas soportar la lejanía? — pregunta Kate.
—Tanto como Ale la tuya. — Bromea
—Entonces esperemos que no se tarde. — Gimoteo, Fer niega con la cabeza ocultando una risita y de pronto sus ojos brillan viendo a Sandra caminar hacia ella agitando su liso cabello caoba.
Que cosa más linda, pienso. Aunque espero no poner nunca esa cara.
—La tuya es peor— masculla Kate bebiendo.
Kate.
Media hora después.
—¡Kate te adoro, me encantas! — exclama Ale en el asiento de al lado.
—Te encargo el bulto— sonríe Fer.
—Déjamelo a mí— sonrío del volante— Adiós chicas.
—Bye bye— Canturrean, Sandra agita su mano sonriente.
—¡Dios! No sé cómo estás tan lúcida. — Dice Ale pasándose las manos por la cara.
—Porque soy genial. — Digo pendiente del camino— te espera una buena resaca.
—Pero estaremos juntas— me sonríe Ale infantilmente.
—Que no se te olvide que me debes un día de esclavitud.
—Demonios— dice esta. — Nunca más.
Mientras tanto
El beso se hacía cada vez más furioso, las respiraciones agitadas. Las dos estaban enfrascadas en sentirse hasta que Angie se sale completamente de su asiento colocando el asiento del copiloto hacia atrás y poniéndose entre las piernas de su acompañante.
—¡Hm! —Masculla esta. Angie acaricia su estómago bajo la ropa mientras la vuelve a besar siendo sujetada de la cintura por las piernas de Caro.
Caro:
Mi cuerpo arde, me excita que me aprisione contra el asiento, gimo sintiendo una mordida y sin darme cuenta su mano acaricia mi entrepierna.
Angie agitadísima, me baja los jeans a los muslos, se ubica en mi entrepierna y me empieza a lamer.
—¡Oh rayos! ¡¿Qué haces?!— Digo con la voz más aguda de lo normal. ¡Sé que esto está mal! pero se siente tan rico, ¡Kate perdóname! Sé que debía tener pose de ataque frente a ellas y no pose de... ¡bueno esto! Pienso con los ojos cerrados acercando más a Angie a mí. Luego de un momento se separa y antes de que yo hable me está besando y acariciando. Se separa de mí unos centímetros y comienza a lamerme el cuello, siento como entra en mi interior. Se me escapa un gemido deseoso y aprieto mi mano en su nuca mientras se mueve, jadeo sintiendo su mejilla cerca de la mía y mi humedad desbordándose.
…''Perdóname princesa azul''... Es mi último pensamiento antes de entregarme al enorme placer que me proporciona esta desconocida.
Kate:
Llegamos como a las 5:15 a.m., de verdad nos pasamos con la cerveza, es decir, estoy un poco ruborizada y Ale apenas tocó mi cama se quedó plácidamente dormida, acaricio su mejilla y observo su rostro relajado mientras me acuesto a su lado, sintiendo como su calor me invade le doy un besito y pasa su brazo por mi cintura.
—Hmgm... Kate— susurra con cara de babosa feliz. Me río cuidando el volumen y reviso el celular.
Grupo: amigas
Kate: ¿Llegaron bien?
Elisa: Si, me lavaba los dientes.
…
…
…
Elisa: ¿Y Caro?
Kate: Tengo entendido que se fue contigo.
Elisa: Así es, pero yo fui la primera en bajarme. Quizá se quedó dormida en cuanto llegó.
Qué raro... Caro siempre avisa. Una idea llega a mi mente, pero, hmm Caro no es tan facilona.
Varias horas y Kilómetros más allá.
—¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! Aush— Suspira una voz agotada. — ¿Cuántos metiste? — Pregunta con una mueca.
—Tres— dice Angie moviéndose un poco estupefacta con la boca cerca del rostro sudoroso de Caro.
—Maldita sea se siente como una mano entera. — Deja salir Caro.
—¿Quieres que saque uno? — pregunta dándole un beso.
…
—No.
Angie se ríe bajito y siguen hasta que luego de un orgasmo, Caro cae desplomada.
—No puedo más. — Respira con el pelo pegado en la frente y mejillas.
Angie se sigue moviendo muy lento.
—¡Hm! Demonios— suspira Caro al notar que su cuerpo vuelve a responder a las caricias de Angie— está amaneciendo, nos verán.
—Tranquila, está todo empañado. — Mientras la calma y mueve los dedos.
—¡Ah! — Se besan.
—Perdona— dice Caro de repente, Angie se sorprende. — Creo que mojé varios asientos.
—Ah, no importa— dice mirándola. — Después averiguo en internet como limpiarlo— se ríe un poco perdida.
Caro se sorprende, no iba a preguntarlo, pero se imaginaba que no era la primera vez que hacía esto.
—Ahm, si quieres te ayudo— dice un poco culpable.
—No te preocupes. ¿Quieres seguir? — Dice Angie con una mirada pícara sin salir de Caro.
Angie sabía que Caro se iba a arrepentir, es esa clase de mujer que se imagina estos momentos con la persona amada y en otro lugar.
Caro sabía que se iba a arrepentir más tarde, cuando despertara sola en su apartamento, pero ahora...
—Sigue— susurra en la boca de Angie acercándola más lamiendo delicadamente su labio inferior.
Alejandra:
Despierto aferrada a Kate, no sé cómo puede dormir si tengo una pierna encima de las suyas.
Hablando de poder dormir, siento un dolor horrible en la cabeza, el estómago descompuesto y ganas de quedarme echa un ovillo en un rincón hasta sentirme mejor para existir. Me levanto a buscar un vaso de agua.
—Pastillas sobre la mesa— susurra Kate abriendo un poco los ojos.
—Gracias— Digo sintiendo mi aliento hediondo a cerveza.
Me tomo un par, luego con la ropa arrugada y la cara horrible subo un piso para buscar mi cepillo, vuelvo con la boca llena de espuma al apartamento de Kate. Aproveché el viaje para que la pasta de dientes se llevará parte de mi olor. Me enjuago, me cepillo la lengua también y vuelvo a acostarme, abrazo a Kate.
—¿Tienes hambre? — susurra girándose.
—Por dios no. — Digo muriendo.
—Te hará sentir mejor.
—Tu olor me hace sentir mejor— Digo poniendo mi nariz cerca de su cuello. Kate me abraza, besa mi frente y volvemos a dormirnos.
Despierto sintiendo la cama vacía, ¡Aaah! que soledad.
''Kate'' lloriqueo mentalmente. Me levanto sintiéndome un poco mareada, voy a la cocina y está cocinando. La abrazo por detrás
—¿Cómo estás? — me pregunta deteniéndose.
—Ahora bien— susurro besándole la mejilla. —¿Y tú?
—Jah, excelente— dice orgullosa. — A decir verdad, estoy algo preocupada por Caro. — Dice pensativa.
—¿Qué le pasó? — me siento a su lado.
—Es que ayer antes de dormir, hablé en nuestro grupo para saber cómo habían llegado y sólo me respondió Elisa. — Me alcanza té y café. — Y ella siempre avisa, si fuera Elisa sería más normal.
—Ah, pero si se fueron con Angie es casi imposible que le haya pasado algo— Digo eligiendo el café. — Es decir, es Angie. — Sonrío.
—No habrán... ya sabes...— dice algo ruborizada mirando a un lado.
Me río.
—De mi amiga no me lo creo, no es así. — Digo comiendo. — No creo que Caro se la haya violado.
—Ella tampoco es así — me mira ofendida— pero nunca se sabe. — Sonríe cuando le beso la nariz ajena a su ''enojo''.
—Entonces quizá sólo llego cansada y se le olvidó... por primera vez— arrugo el ceño. — Mejor le pregunto. — Saco el celular.
—Estaría más tranquila.
WhatsApp con Angie.
Ale: Hola, ¿Cómo está esa resaca?
Angie: horrible, me iré a dormir ahora.
Kate no disimula mirando mi celular con cara de ''no me lo puedo creer''.
Ale: ¿Y porque no has dormido?
Angie: Es que me daba vueltas todo.
No le creo, han pasado muchas horas.
Ale: Ahm, oye, por cierto, te hablo porque Kate está preocupada, Caro no ha avisado que llegó.
Angie: ¿En serio?, yo misma vi cuando entró a su edificio, se veía muy cansada. Quizá se le olvidó.
Ale: Si, puede ser...
Silencio.
—Sospechoso. — Bromea Kate.
—No le sacaremos nada a Angie, no pone expresión cuando quiere.
—Déjame a mí. — Sonríe — Caro no sabe mentir.
Me río.
—No creo. — Digo al final. — Es decir, vamos es primera vez que se ven. No se cayeron bien.
—¿Y qué? Yo no te agradaba, tú no me agradabas.
—¡¿Cómo que yo no te agradaba?!— Salto.
Kate frunce el ceño.
—Interrumpes mi paz.
—Pero ahora si verdad— jugueteo dándole un besito. Kate se ríe.
—Como sea— dice dignamente. — Has perdido una apuesta, espero que estés preparada.
Mierda.
—¿Es hoy?
—Nah, hoy no. No estás en buenas condiciones y yo no estoy preparada tampoco— se ordena el cabello.
Mis ojos brillan
—Claro que lo estoy.
—No.
Media hora antes y kilómetros más allá.
—Espera un poco.
—¿Qué? ¡Son como las 11 a.m.!
—No es mi culpa que seas insaciable— Le llega un manotón.
—Es broma— dice Angie. — Es para quitar lo empañado de las paredes.
—Ah. — Caro enrojece.
Angie prende la calefacción.
—Es horrible el frío de después de sudar— se abraza. —¿Estás bien?
—Sí— masculla Caro.
—Oye, em...— dice Angie algo cohibida— me... ¿me das tu número?
Caro la mira sorprendida, sin saber si es porque está nerviosa o porque le pide el número.
—¿De verdad lo quieres?
—Claro— pestañea Angie sorprendida— ¿por qué no?
¿Qué acaso no era un polvo y adiós? Pensé que eso era para ella.
—Si no quieres, no importa— dice mirando sus rodillas con expresión seria.
—No, está bien. — Se lo da.
—Gracias— sonríe Angie
—Valóralo, no se lo doy a cualquiera. — Dice Caro creída.
—Lo atesoraré— ironiza Angie.
—Más te vale que lo hagas— masculla Caro mientras Angie prende el motor.
—Bueno, se me olvidó tu dirección, ¿Dónde era?
—Ibas por buen camino...— comienza Caro.
—Pero me desvié— molesta Angie.
Caro le muestra la dirección negando con la cabeza. Al llegar al frente de su edificio, se miran.
—Adiós— susurra Caro besándole la mejilla. Angie sonríe
—Bye bye pequeñita— agita una mano.
—¡No me digas así! — cierra la puerta con fuerza.
—Hey maldit....
Caro hace como que no la escucha.
—Ya verás— susurra Angie enojada.
Se dirige a su casa un poco más alejada del centro. Antes de salir del auto algo llama su atención, en el asiento de atrás, una prenda, la saca.
—No es mía— murmura con una risotada. ''Talla S''
Alejandra
He pasado todo el fin de semana con Kate, incluso la noche del domingo...
Fue la mejor.
Rememoro como la babosa enamorada que soy. Mañana es lunes así que tuvimos que separarnos para preparar la semana, aunque estos últimos días separarse signifique que piense en ella a todas horas. No creo que sea la única, es decir... nuestros abrazos de despedida son abrazos de minutos, por mi estaría todo el día con ella, pero tampoco quiero presionarla. A veces me asusta el hecho de que nuestra relación no crezca, probablemente sea estúpido ponerle nombre, ¡pero vamos!, no es lo mismo decir ''Hey perra, es mi novia no la mires'' a un ''Hey perra, es... una... eem compañera de lectura ¡aléjate!'' incluso no tendría derecho a decir nada si quiere conocer a alguien.
¡No!
Que pensamiento más horrible, me dolió hasta el pecho, es mi Kate joder.
El lunes voy a trabajar y veo a Kate conversando con una tipa rubia de traje, ella le sonríe y se va. Kate hace una mueca. Yo soy un bloque de concreto inmóvil. Hasta que despierto.
—¿Quién es esa? — ''Ale, la desesperada''.
Kate pestañea una vez tratando de entender mi actitud y frunce el ceño.
—¿Estás celosa?
—No. — Me voy caminando rápidamente al ascensor y apuñalo el botón de subida varias veces para luego entrar sin esperarla, espero a que cierre, pero Kate pone una mano. Malditos ascensores. Maldito mercurio retrógrado.
—Me preguntaba una dirección, es su primer día. — Toma mi mano.
—¿No podía preguntarle a alguien más? — Digo con los ojos llorosos. —Tú a mí, ni me miraste.
''Ale la sensible''.
—No seas idiota ¿Estás ovulando?
—No. — Hago un puchero.
Kate me da un besito y se baja a nuestras oficinas.
''Hahaha ¡Me quiere a mí, perras! ''
''Ale, la insegura''.
Entro y me sorprenden de un abrazo, es Nicole, con algo de duda se lo correspondo.
—¿Estás bien? — digo dándole unas torpes palmaditas en la espalda.
—Lo siento Ale— se separa y yo veo detrás de ella un ''Ki maligno'', una sombra negra y una mirada asesina. Trago saliva mirando a Kate, luego ella se sienta y me ignora.
Trago saliva. Nicole sigue mi mirada.
—Espero no haberla cagado.
—Ah... no.
Claro que sí. ¡Argh!
—En fin, tenías razón. Me la encontré el sábado. Bueno ella a mí y me saludo...
—Uh ¿no te hizo nada verdad? — me preocupo.
—Nah, le dije que era una perra aprovechada y la empujé. Es decir, ¡me vio la cara!
—Está bien, tema olvidado— le sonrío. — No hay rencores.
—Ale, lo siento. Después se atrevió a reírse en mi cara— entrecierra los ojos. De esa zorra no me extraña.
—Ay, adiós con ella, que se muera. – Digo mientras caminamos a nuestros asientos.
—Sí, tienes razón. — Sigue con lo suyo.
A la hora de almuerzo.
Le paso unos papeles a Margaret y a Diego y luego abrazo a Kate por la espalda.
—Ah, eres tú. — Dice sin ponerme atención
—¿Qué hay con esa frialdad? — Me sorprendo— ¿No es por Nicole o sí? — susurro. Se pone de pie.
—No te creas tanto. — Dice caminando a la salida para ir a comer, me pongo triste. Ella se gira algo ruborizada.
—¿...Que esperas? — Masculla enojada.
—Igual me quieres— suelto creída mientras nos sentamos.
—Por supuesto que sí. — Dice comiendo y nos sonreímos.
—Pero el abrazo estaba de más— murmura
—Oye, yo también me sorprendí... Pero me alegra que volvamos a estar bien.
—Pero no estén ''tan bien''— me apunta con un tenedor.
—Yo sólo tengo ojos para ti— Digo coqueta.
—Sí, sí. — Dice mirándome evaluadora hasta que llega Leo a jodernos.
En otro lado de la ciudad.
Ventana de WhatsApp
Angie: Hola
Caro: Hola, ¿Cómo estás?
''Maldita sea, responde. '' Piensa en el trabajo. ''No es que me importe...'' mira al lado, pero sus colegas trabajan o están jugando en el pc. Su celular vibra.
Mierda, hazte la interesante.
Cinco minutos después.
''Banzaaaaaaaaaaaai'' Abre la ventana.
Angie: Bien ¿y tú?
'' ¡¿Eso es todo lo que tienes que decirme?!'' se encontraba Caro congelada. ''la odio''. De repente escucha a su conciencia.
Le preguntaste como estaba, ¿Qué esperabas? ¿Que te pida matrimonio?
—Ahaha... cierto. —Caigo en la cuenta.
—¿Cómo? — dice una colega al lado.
—Nada, leía en voz alta. — Sonríe con su característica cara de inocente.
Caro: Bien ¿Qué cuentas?
''Más te vale que me cuentes algo'' Aprieta los dientes.
Angie: Pues, que cierta princesita dejó una prenda en los asientos de atrás de mi jeep. Me pregunto en qué circunstancias como para que se le olvide.
''Hija de...'' piensa Caro sintiendo el calor subir por su rostro hasta su coronilla.
Caro: ¡No me jodas! Lo pasaré a buscar.
Angie: Claro...
Angie: Te espero.
Caro: ¡Más te vale no pasarte de lista! ¡Juro que te denuncio!
Angie: Por supuesto que lo harás...
''Se está riendo de mi'' Piensa Caro con los dedos enredados en el cabello, mientras su colega se aleja lentamente...
Caro: Bien, dame tu dirección o algo para ir a buscarlo.
…
De vuelta a la oficina
Alejandra
—¡Demonios! — masculla Nicole
Escucho a lo lejos mientras estaba distraída mirando a Kate.
—¿Qué te pasó? — la miro.
—Se apagó mi computador. — Dice Nicole complicada.
—A ver, A ver. — Me acerco e inclino la cabeza en el CPU
—Mira es ahí— Apunta Nicole con un puchero acercándose... demasiado.
—Ah— digo viendo el problema. — Quizá moviste mucho un pie o no sé, se corrió un cable. Se salió.
—¿No perderé los archivos verdad?
—Claro que no, sólo es para la pantalla —Sonrío uniéndolos de nuevo y corriendo el cable hacia atrás.
—Listo— Salgo un poco complicada, en eso veo a Nicole cerca y me echo para atrás pegándome en la espalda.
—Cuidado— se ríe Nicole.
¿Lo habrá hecho a propósito?
—Yo creo que es por mi tic nervioso de mover la pierna— dice pensativa.
—Bueno, dejé el cable más atrás. — Digo volviendo a mi asiento. — Así que puedes moverte todo lo que quieras.
—Gracias Ale.
—De nada— digo volviendo a mi trabajo, más observar a Kate que esta con la mandíbula apretada.
''No puede enojarse por eso, no debo ser yo'' pienso algo nerviosa.
A la salida.
—¿Nos quedamos? — Sonrío yendo hacia Kate.
—No— dice enfurruñada.
—¿Tienes cosas que hacer? — pregunto.
—No ¿y tú? — Dice sin mirarme, apaga la pantalla y se va al fondo.
—Eh no, ¿pasa algo? No es por...
—Cállate. — Dice tomando un libro cualquiera.
—Ese no es el que estás leyendo.
—¡¿Cómo lo sabes?!
—Siempre te observo— me ruborizo.
—No estabas preocupada de eso cuando ayudabas a Nicole— dice mirando a la puerta.
—Kate, solo era ayuda.
—Lo sé, es que... eres demasiado amable. — Hace un puchero involuntario.
—Ah— digo un poco perdida. — Lo siento.
—Ves... no tenías que disculparte.
—Lo que sea, pero estemos bien. — Parpadeo.
—Estamos bien... es sólo que se aprovechó. — Dice frunciendo el ceño.
—Pero si somos novias— digo obvia, Kate me mira— supuestamente— digo bajito.
—Hay gente a la que eso no la detiene— dice cabizbaja. Ah, ya entiendo.
—Bueno a mi si y aunque no lo seamos no veo la necesidad de estar con otra. — Digo un poco sentida.
—Lo sé...—Dice. — Como siempre al principio— murmura.
Eso lo escuché.
—Kate— digo respirando profundo— Tú sabes que yo te espero, pero no puedes estar con miedo siempre. Además, por favor, yo no te engañaría. — Digo en seco. Sé que fue rudo, pero maldita sea, yo no estoy al nivel de la puta de su ex.
—Lo sé. — Dice algo dolida. La abrazo, claro que no lo sabe. En el fondo, nadie puede saberlo, pero lo que sí sé es lo que siento por ella y eso cambia todas las cosas. Me siento en el sillón que suele usar con ella encima.
—Te quiero— Susurro.
—Yo también a ti. — Dice más bajito.
Algo me dice que no debo adelantarme, es decir, me gusta mucho. Pero cuando estemos juntas, quiero que este feliz al 100000%, no me gustaría forzarla. Así que le propongo algo más simple.
—¿Quieres que leamos juntas? — Digo acariciando su mejilla con mi rostro. Kate sonríe.
—Sí.