Capítulo 18 de Mi Pareja Perfecta I, de brity

La foto

Alejandra:

Me despierto tan contenta como nunca, es que aún recuerdo el jueves ¡Kate es tan apasionada! todo mi cuerpo la adora.

Ayer me quede vegetando en casa y Fer me amenazó con que, si no las veía a ellas, ellas vendrían a mí y no es la primera vez; recuerdo que una vez tuve una pequeña decepción amorosa, hace años y no salí en harto tiempo, supongo que no quería saber nada de nadie, pero las muy testarudas llegaron y al final lo pasé muy bien. Esas son mis amigas. ¡Ah! ¡suspiro de amor por las amigas!

Me levanto a desayunar y mi celular vibra. Ya sabía que te presentarías pequeña malvada. Escribo esperando que el agua hierva.

Fer: Pequeña perra ¡Te iré a visitar!

Ale: Ya me lo esperaba.

Fer: Iré con compañía.

Ale: No tengo habitaciones disponibles.

A decir verdad, sí, pero sólo le tomo el pelo.

Fer: No somos ningunas desesperadas.

Ale: …

Fer: … como decía, te iremos a ver, las chicas también se auto invitaron.

Ale: Tan lindas que son. Está bien, no hay problema.

Fer: ¡Genial! no te preocupes por comprar nada. Nos vemos

Ale: Nos vemos.

Ale ha sido agregada al grupo ''Tijeras''

—Pero ¿qué...? — Me río apagando el hervidor.

Noelle: ¡Que mierda de nombre es ese!

Fer: No te hagas, seguro no las has hecho.

Angie: Jajajajaj

Sandra: Ay mi novia.

Fer: Te amo mi vida.

Sandra: Yo más <3

Noelle: ¡Que lindas son! T_T

Angie: Paren.

Sandra: eres tan fría... :'(

Angie: pueden estar media hora tirándose corazones, ya lo he visto.

Noelle: ¡Es tan tierno!

Fer: Tiene razón... y eso que vivimos juntas. <3333

Sandra: <3<3<3

Fer: A las siete en casa de Ale.

Ale: Hey, estoy aquí.

Fer: la amistad es compartir.

Ale: Ajá.

Noelle: ¡Te extrañamos!

Angie: Necesitamos una tarde de chicas.

Sandra: exacto.

Angie: Yo llevo cervezas.

Noelle: Yo comida.

Fer: Yo mi amistad...

Fer: … ¡Y cervezas!

Sandra: Yo llevo a tu mejor amiga con todo lo demás y algo de comida.

Ale: Ok, las espero chicas. No llegues tarde Noelle.

Noelle: Lo bueno se hace esperar.

Sandra: Culona.

Las dejo cuando Noelle le responde y se meten las demás para avivar la discusión.

Estúpidas, pienso sonriendo.

Me voy a otra ventana.

Ale: Hola Kate ¿estás dormida?

Kate: Si.

Ale: Me maltratas...

Kate: También.

Ale: ¿Tienes tiempo libre hoy? Tengo una especie de junta.

Kate: Ale... Lo siento, tengo un ''problema''

Ale: No estás con atraso ¿oh sí? :|

Kate: Jaja no idiota, es que tengo resaca. Así que paso por hoy.

Ale: ¿Tú? ¿resaca? ¿No eras tan resistente y genial?

Kate: Sigo siéndolo, pero ayer salí con las chicas y terminamos durmiendo en el auto para que se nos pasara.

Ale: ¡Menudas vagas! Es genial que aproveches, ya que entramos el lunes...

Kate: Si... ¿De qué es tu junta?

Ale: Las amigas que te conté...

Kate: Ah genial, no comas tanto.

Ale: Jaja no lo haré...

Kate: Eso espero. Ale, te dejo, sólo me tomaba unas pastillas antes de dormir. Besos

¡Ay me mandó besos!

Ale: Que descanses, besos también para ti.

Suspiro.

Me voy a acostar de nuevo, es que joder, los días están cada vez más helados. Me recuesto y leo un poco hasta que el calor y comodidad de mi cama me vencen.

Despierto a las dos y algo, aprovecho de ordenar el desastre que tengo de apartamento. Más que nada la loza y la ropa. Prendo la estufa mientras leo relajadamente.

Llama el conserje a las 18:50 h y pronto tocan el timbre, abro la puerta y de improvisto estoy en altura.

—Hola Angie — digo con una mano en el techo, le llego al cuello a la muy grandota.

—¡Hola, hola! — dice feliz. ¡Guau! ¡me cargó sin soltar las cervezas! esa es una hembra.

Me baja y saca dos cervezas.

—Fer y Sandra me dijeron que llegaban en ''un ratito'', si no se ponen a follar por el camino. Noelle... no cuentes con ella hasta las ocho. — Rodea los ojos.

—Ojalá todas fueran tan puntuales como tú— me indigno.

—Y lo peor es que traen la comida. — Dice apenada.

Nos sentamos y no alcanzamos a conversar quince minutos y llega la parejita.

—¡Por fin llego la comida! — bromea Angie.

—¡Holaaa! Trajimos cosas solo para nosotras menos Angie— dice Fer haciendo un puchero.

—Amiga, perdón— gimotea.

—Maldita interesada.

Nos quedamos en los dos sillones grandes de siempre, íbamos como en la segunda tanda de cervezas y entre risas suena el timbre.

—¿Quién será? — ironiza Fer. Angie se ríe

Abro la puerta y entra Noelle con bolsas.

—Más comida— celebran Angie y Fer.

—Putas. — Dice bajito. —Ayúdenme...

Yo saco unos platos mientras Fer y Angie se miran con pereza. En eso Angie rodea sus oscuros ojos y nos ayuda.

—Fernanda puta. — Me indigno.

—Así me quedo con mi amor esclavas— bromea abrazándola.

—Idiota— masculla Angie riéndose por lo bajo.

Nos sentamos y seguimos conversando.

Unas horas más tarde en el bar.

Nicole:

¡Maldita sea! Aún me duele el trasero. Admito que tome estas vacaciones pagadas para aprender a esquiar, pero rayos. ¡Me caí de culo! Necesito mucho alcohol para que deje de dolerme.

Me siento en la barra esperando a tres amigas. ¡Malditas impuntuales! Llegue media hora tarde. ¡Estas llegaran en media hora más! aunque lo positivo de haber pasado frío es que aquí se siente una tibieza muy agradable.

Voy como en mi tercer vaso más concentrada en el celular. Odio esos ''voy en camino'' eternos.

—Hola— me saluda una chica.

¡Qué rápido llamé la atención! Que estupenda soy.

—Hola— digo con una sonrisa. Bueno, tomando en cuenta la abstinencia y que Ale ya no me toma en cuenta...

—Te vi hace un rato, creo que cinco minutos— pone cara pensativa— ¿Estás sola? — Sonríe. — Si es así yo también.

Así conversamos, no soy estúpida, las miradas coquetas, las sonrisas, esa ocasional proximidad. La verdad es que es atractiva y simpática. De todos modos, los tragos no me dan para acercarme.

—Sabes, quería preguntarte algo, por eso me acerqué, sin contar el hecho de que eres linda— me da un golpecito en el codo— es que no estoy segura...

—Claro dime. — Digo curiosa. Bebo un sorbo, percatándome de que esto está muy abarrotado.

—Conocí a una chica muy simpática, nos vimos un par de veces y nos hicimos amigas. En ese tiempo sufrí una ruptura y quisiera agradecerle— sonríe. — No estoy segura si eras tú quien estaba con ella hace un tiempo, se llama Alejandra; un poco más alta que yo, cabello oscuro, algo ondulado...

—Sí, sé a quién te refieres. — De todas las personas... ¿Quién mejor para ayudarte a superar una ruptura que ella?... Es un amor. — Es una... amiga.

Ah, maldita Kate.

—¡Genial! — Celebra. Sabes, no la he visto por acá, ¿me pregunto si estará ocupada? — Dice a la nada.

Me imagino en quién, rodeo los ojos.

—…Y eso que vengo muy seguido. — Sonríe coquetamente. — En fin, me preguntaba si tenías su número. — la miro algo dudosa. — Descuida no se enojará. Bueno dudo que ella se enoje alguna vez. — Dice feliz. — El problema es que lo tenía, pero ese celular... me lo robaron— hace un puchero.

Bueno en eso tiene razón, además, es sólo un maldito número.

—Está bien... — se lo doy.

—¡Muchas gracias! — sonríe. Seguimos conversando nos reímos. Llegan unas amigas y se despide con un besito en la boca, sonrío sorprendida y me guiña el ojo.

En cinco minutos entra más gente.

—¡Eh! ¡Nicoleeeee! — Gritan unas amigas y gritamos abrazadas.

Jessica:

Salgo del local, veo una figura conocida caminando hacia mí.

—¿Cuánto llevas acá? — pregunta Cathy.

—Cómo media hora— sonrío. —Me estaba consiguiendo un numerito. —Digo coqueta.

—Eres mala— se ríe Cathy. —¿Entramos?

—¿Y Evelyne?

—Llega más tarde, vamos. — Me agarra de la chaqueta.

—Espera— digo feliz. Busco la foto y se la envío a esa idiota.

''Te dije que no terminaría aquí. ''

Alejandra:

Nos quedamos hasta tarde, la cosa estuvo entretenida, Sandra y Fer se fueron más temprano. Noelle se quedó en la otra habitación y Angie en los sillones.

Me levanto y por suerte me dejaron la basura en bolsas, esos detalles me hacen amarlas.

Reviso mi celular. Un mensaje de un número desconocido. Debe ser equivocado... Lo abro de curiosa y veo una foto, frunzo el ceño y veo dos siluetas en un callejón, espera, ese está al lado del bar... las miro bien, es la melena de Kate y... ¿Jessica?

Imposible.

Siento el pecho tomado y el estómago mal, pero que.... ¡no es posible! ¡Kate no quiere verla! Bueno aquí no están besándose o algo así...

Dios, por favor dime que no pasó.

¡Kate no me contó nada! Bueno técnicamente no somos nada... pero maldita sea... ¡Tranquila! Ale, solo están hablando... ¡Maldita sea! ¿No podía siquiera contarme? es sospechoso enterarme por fotos. Debió ser esa perra.

¡¿Quién mierda me mando la foto?! ¡Mis amigas nunca han visto a Kate! …Esa zorra, y las amigas de ambas... y yo no nos conocemos.

¡¿Pero cómo rayos obtuvo mi número?! Sólo podría ser Kate.

Por favor ¡Kate no daría mi número! A menos que haya tenido acceso a su celular.... ¿Y si se besaron?... ¿y si lo hicieron?... trago saliva.

Ugh, fueron pareja... quizá fue el otro día... estaba ebria... y… joder. Esta sensación no se la deseo a nadie.

A Kate no le puede gustar todavía esa... o aun atraerle. ¿Oh sí?

¡Carajos Alejandra son seis años con los que no puedes competir!

Ahora es cuando siento que quiero lanzar todos los vasos tirarme al suelo y hacer pataletas reclamando que ''¿Por qué existe esa perra?''

Bien, este día, domingo; es horrible. Intento leer y no me concentro, intento comer, pero es como pasar un engrudo sin sabor e intento más tarde dormir, pero me doy vueltas pensando y sobrepensando en la cama.

Voy al otro día llego demasiado temprano al trabajo, no veo a nadie.

—Vaya no fui la única madrugadora. — Sale Nicole del baño.

—Hola— digo con una media sonrisa.

—¿Estás bien?

No... Lloro.

—Si. ¿Cómo lo pasaste? — me apoyo en mi mesón.

—Ah estuvo bien, fue divertido, incluso hicimos peleas con bolas de nieve, Peter y Margaret casi nos mataron. — Me río, si... me lo imaginé.

—El problema —dice acercándose. — Es que me caí de culo. — Hace una mueca de dolor.

—¿Te hiciste daño? — Aush...

—No realmente, sólo dolor... mucho dolor. De todos modos, después lo contraataqué con cerveza.

—Ah— sonrío. — Buen contraataque.

—Si. — Me mira algo triste— ¿Cómo lo pasaste tú?

—Bien...— digo un poco apagada. Esa foto en mi celular es la que me deprime.

—No lo parece, ¿está todo bien?

—Si.

—¿Y tu amiga te llamó? — Me dice cambiando de tema.

—¿Qué amiga? — frunzo el ceño.

—Ahora que lo recuerdo no me dijo su nombre ¿oh sí? — dice pensativa. — Esa amiga tuya que ayudaste en una ruptura. — Dice dudosa.

¿Qué? Mi cara debe ser un poema porque me mira algo sorprendida.

—No he ayudado a ninguna amiga con una ruptura. — Sólo Fer y Sandra están en una relación, y esas terminar... no lo creo. Al menos Fernanda se muere.

—Me pidió tu número en el bar. — Dice haciendo una mueca.

De todas las personas...

—¿Me la puedes describir? — pregunto apenas, sintiendo la ira recorrerme.

—Humm, más baja que tú, pelo rubio teñido, rostro extrovertido....

—¡Así que fuiste tú! — exploto interrumpiéndola, me mira asustada.

—¿Qué?

—¡Le diste mi número a esa perra!

—Ale, no es mi culp...

—Pero es mi número ¡Mi! ¡Maldito! ¡Número! — Me cubro la cabeza con ambas manos, genial ahora la perra esa tiene mi número.

—¡Ale me dijo que era tu amiga! ¡¿Qué querías que hiciera?!

—¡¿Preguntarme por ejemplo?!— grito. Quizá no tenga la culpa, pero necesito gritarle a alguien.

—¡Sólo es un put …! —  Empieza enojada.

—¡No, no lo es! — La interrumpo.

—Señoras, ¿Qué significa este escándalo?

Hacemos una mueca... el jefe.