Capítulo 20 de Mi Pareja Perfecta I, de brity

Nuevas amistades

Alejandra

Suena la alarma. Kate me da la espalda mientras la abrazo. Siento su mano sobre la mía, la saco suavemente para apagar el artefacto del demonio.

—Kate...

—Estoy despierta— susurra.

—¿Y si nos quedamos? — bromeo. Se gira y entrecierra los ojos.

—Tú no puedes faltar. — Me reta.

—Sí, sí. Ya recuerdo. —Digo desganada. — ¿Te bañas conmigo?

—No tengo ropa de recambio. — Hago un puchero.

Me abraza

—Para la próxima.

—Está bien, pero te la cobraré. — Digo besándola, hasta que nos empezamos a descontrolar un poco.

Kate se separa.

—Trabajo. — Susurra agitada con una mirada significativa.

—Ah, si— sonrío. Lo positivo es que... ya desperté.

Kate se viste y me da un besito para irse a su piso a arreglar.

Voy al estacionamiento y la veo mientras camina a su auto, se detiene y bosteza, está algo ojerosa ahora que la miro, su piel hace que cualquier trasnoche sea tan obvio.

—¿Te llevo? — pregunto a sus espaldas.

—Y como regreso— se indigna.

—¿Te traigo? — vuelvo a preguntar con el mismo tonito.

—Sólo porque... tengo sueño— masculla yendo a mi auto.

—No llevas bien los trasnoches ¿eh?

—Para nada, necesito al menos seis horas. Tú no te ves mal. — Dice mirándome y ruborizándose un poco.

—Ah, es que puedo con un trasnoche, al menos un día— sonrío. — Aunque más tarde creo que necesitaré algo con cafeína.

—Si yo también. — Suspira.

Cuando llegamos al estacionamiento del edificio donde trabajamos la quedo mirando.

—¿Qué? — Entrecierra los ojos.

—Bésame. — Levanto sexymente las cejas.

—No. — Se saca el cinturón.

Luego me mira y yo estoy con la cara más lastimera posible. Niega con la cabeza. Y se acerca dándome un suave y cálido beso; nos separamos y sonreímos a la vez. ¡Aaaw! Los ojitos de Kate, la podría mirar todo el día.

—Vamos— Dice despegándose y bajando.

La sigo.

Fue incómodo, aunque ya lo sospechaba, llegamos y me senté. Los demás me miraban con curiosidad, sólo la apartaron cuando llegó Nicole haciéndose los pendejos. Kate tiene esa capacidad de ''a mí no me miren, no tengo nada que ver con estas dos'' así que está ojerosamente tranquila trabajando.

A la hora de descanso del almuerzo Nicole me mira, respira profundo y se levanta para ir a comer, tomo su muñeca.

—¿Podemos hablar? Será corto.

Asiente.

Kate pasa a mi lado y me sonríe

Decodificando mensaje....

Kate: ''Te dejaré sola porque tengo sueño y hambre, pero si te pasas de lista, te dolerá un maldito infierno. ''

Trago saliva haciéndome la que no vio eso.

—Dime — dice Nicole apoyándose en el mesón. Me pongo de pie.

—Quería pedirte perdón por haberte gritado. — La miro tratando de transmitirle toda la sinceridad que puedo — Quizá fue un error, pero tu intención fue buena.... Y perdí la cabeza... — Nicole me mira y decido ser honesta, pero sin meter a Kate.

—Escucha, esa perra me odia; seguro tú no pensabas encontrarte con algo así, pero enserio que es una maldita mal vividora y ese día ya me había enviado algo al celular y ...— Exhalo aire agotada— En fin, lo siento Nicole.

Ella me mira, y veo que esta sentida conmigo. Bajo la cabeza.

—Está bien, supongo que pequé de inocente. — Se levanta de hombros. — Pero tengo hambre, así que... nos vemos Ale. — Dice con una mueca.

…

—¿Cómo te fue? — me dice Kate sin rodeos cuando me siento.

—No lo sé. Dijo... ''está bien'' y vino a comer, la verdad no entiendo si eso es bueno o malo.

—Es bueno— dice Kate con una sonrisita.

—¿Por qué? — Mastico la comida algo perdida.

—Porque te aceptó la disculpa, pero no te hablará más. — Bromea.

—Ah, ya veo, me siento mejor. — Niego con la cabeza. — Preferiría que en el trabajo nos lleváramos al menos un poco bien.

—Dale tiempo, después de todo la cagó más ella. — Recupera su seriedad— ¿No te ha vuelto a molestar la otra idiota verdad?

—No, debe ser porque no has ido al bar

—Hm— Dice Kate pensativa. — Pero no es justo que no salga por que esté ella.

—Claro que no lo es. Quiero darle una paliza muy buena a esa perra.

—… Ignórala.

—Yo lo haría feliz si ella lo hiciera. — Respondo.

—Ale...

—¿Dime? — nos miramos un poco. Hasta que sonrío y Kate se ruboriza

—Me acompañarías si voy de nuevo.

—¡Por supuesto! — Digo feliz.

—Pero no te metas en problemas. — Me apunta con el cuchillo.

Es de plástico, no tiene filo. Pero es Kate.

—Está bien no me mates.

—Lo pensaré.

Nos reímos bajito y seguimos. Al salir, Nicole sólo me hace una mueca y ordena sus cosas. Me pongo de pie y voy donde Kate, me inclino detrás de ella mientras teclea concentrada.

Acerco mi boca para que roce con su oído.

—¿Nos quedaremos a leer o prefieres descansar? — Se sorprende, gira la cabeza hacia mi lado y se sonroja.

—Preferiría irme.

—Puedo ayudarte con eso— Levanto y bajo las cejas rápidamente.

—A dormir. — Entrecierra los ojos, hago un puchero.

—Bueno... Malvada no-novia— mascullo por lo bajo.

—¿¡Qué dijiste!?

—''Naaaada'' —Kate termina de tomar sus cosas y vamos al auto.

Cuando subimos el ascensor avanza, se detiene en la puerta e impide que las puertas se cierren con su mano.

—¿Vienes? — evita el contacto visual.

—Claro— sonrío feliz. La abrazo de los hombros mientras camina. — Yo sé que adoras mi compañía.

—Mejor devuélvete— bromea dándome un besito en la mejilla.

—Tu boca dice una cosa, peros tus acciones otra— La molesto.

—Ya verás que acciones voy a tomar si sigues. — Dice abriendo la puerta y entramos, luego de eso la cierra me mira y yo le respondo con cara de inocente; se acerca, pone sus brazos tras mi nuca y me besa.

Nos separamos y me guiña el ojo y yo me ruborizo un poco, es que me beso con una posesividad que me encantó. Aunque a decir verdad si me calló...

Mientras va a la cocina me siento en el sofá y vibra mi celular al cabo de unos minutos. Reviso WhatsApp.

Grupo: Tijeras

Fer: Heeey nenas ¿Nos veremos?

Ale: Hey nenaza. No

Fer: Tú no tienes permiso para no ir.

Angie: ¿Qué hora?

Fer: ¿Viernes? ¿17:00 h?

Angie: Estaré en el gym a esa hora. ¿Más tarde?

Fer: ¿19:00?

Angie: ¿22:00?

Noelle: ¿Quién da más?

Sandra: ¿00:00?

Noelle: Jajajaj ¿Qué tal a las 21:00?

Fer: Por mi está bien.

Sandra: Por mí también.

Angie: De acuerdo.

Ale: Nos vemos.

Antes de que abra la boca, a Kate le suena su celular.

—Aló.

—¿Bien y tú?

—Ahm... — me mira y me hago la que no está tomando atención. —Está bien, el viernes. Si, está conmigo— levanto una ceja y ella está poniéndole más atención al suelo. — Okey, nos vemos, adiós. Tú también.

—Era Elisa— dice mientras me pongo de pie y la ayudo a servir. — Quería que fuéramos a beber el viernes. — La miro sorprendida, menuda coincidencia.

—Le dije que... que iría contigo. ¿Puedes? — me pregunta con cara de ''la cagué''

—Acabo de confirmarle a mis amigas el viernes a las 21:00 h— Digo con una mueca mientras nos sentamos. — ¿Ah que hora es lo tuyo?

—Nueve y media.

Nos reímos.

—¿Y si las juntamos? — Digo como idea. — Mis amigas no dirán que no.

—Está bien, pero deja preguntar. — Revisa su celular, yo el mío.

Grupo: Tijeras

Ale: Hey, ¿están? ¿Puedo llevar a unas amigas el viernes?

Angie: No.

Angie: Es broma, por mí no hay problema.

Fer: jajaja ¿vas con quién estoy pensando?

Ale: Siii

Aww, mi no-novia.

Sandra: No hay problema, será genial conocer a tu media naranja.

Noelle: ¡Aaaw! ¡Qué romántico! Espera, dijiste amigas... ¿Cuántas son?

Ale: Dos más, tres con mi no-novia.

Noelle: Ah, entonces bien. Tenemos que imponernos.

Angie: Exacto. Tienen que saber que eres genial.

Fer: Malditas intimidadoras.

Sandra: jajaja saldrán corriendo.

Ale: No sean rudas.

Fer: déjamelas a mí.

Angie: Ja.

Noelle: Ja.

Ale: está bien, le diré ¡Nos vemos! (No se atrevan)

Sandra: Nos vemos.

—Listo— sonrío. Noelle y Angie, par de idiotas. Las tendré controladas. — ¿A ti qué tal? —Veo a Kate haciéndole una mueca al WhatsApp.

Kate:

Grupo: Amigas

Kate: ¿No hay problema si vamos con el grupo de Ale?

Caro: Claro que no.

Elisa: Pero no seremos tan ilusas esta vez.

Caro: Sii, no nos comprarán tan fácil.

Elisa: Intimidaremos. ¿Cuántas son?

Kate: Creo que 5 (con Ale)

Caro: ¡Demonios!

Elisa: No importa, no somos cobardes.

Caro: La frente en alto Elisa.

Elisa: ¡Exacto! Esa Alejandra nunca pensará en hacerte algo malo.

Kate: Eh, ok. Me quedaré con que no hay problema.

—Todo bien. — Sonrío. Espero que no hagan algo estúpido...

Ignorando a las raras de mis amigas, comemos y conversamos con Ale. Me alegra que todo esto se haya resuelto, juro que la mataba si andaba en algo raro.

Bueno no... pero de verdad sería horrible.

—En fin, entonces me voy. — Dice Ale inocente.

—¿Qué? ¿No dormirás conmigo? — Se me escapa.

¿En qué momento empecé a preferir dormir con Alejandra?

—Kate.

Lalala.

—Kate...

Lalala.

—Me quedaré.

—Estupendo. — Digo mirando la alfombra.

En eso Ale toma mi mentón y me acerca dándome un besito. —Iré a buscar mi cepillo.

—Ah cierto...

—No me extrañes tanto.

—¡Vete!

—¡Pero volveré! — Sale corriendo. Me hace reír.

En menos de cinco minutos está de vuelta, sólo trae útiles de aseo y su pijama. Así que se iba a sacar la blusa en el cuarto de estar, cuando la empuje al baño.

—¡Pero si ya me has visto! ¡Me has besado! ¡Me has acar...! — Grita encerrada

—¡Está no es la ocasión! — digo aun cerrándole la puerta.

En eso se calla, desearía no saber la cara que tiene ahora, pero demonios...

—Pero podría serlo...— responde una voz juguetona y ahí está.

—No. — Digo dejándola sola y yéndome a mi cuarto.

En eso viene detrás y nos recostamos en la cama.

—Eres tan....

—Tu tipo— bromea.

—Mi tipo— Molesto, Ale se ríe y yo apago la luz. Nos besamos un ratito antes de caer agotadas, es tan rico su olor pienso con la nariz cerca de su cuello.

Alejandra:

La semana ha sido bastante tranquila, la noche del miércoles y jueves ha sido horribles. Es decir, ni una frazada eléctrica podría reemplazar el calorcito de Kate, pero al menos estamos juntas en los almuerzos, (aunque el estúpido Leo nos moleste) y en las tardes. ¡Más rato saldremos juntas! Estoy emocionada, porque la siento como una parte de mí cada vez más fuerte...

Estoy el viernes a punto de salir de mi trabajo, la cosa se está poniendo más normal. El compañerismo volvió a ser lo de antes. Pero Nicole sólo me mira y no sé qué está pensando, no es con enojo si no tristeza... espero que no crea que hay rencores, al menos por mi parte decidí olvidar lo que ocurrió. Además, está su mejor amiga, que sólo nos ignora y me mira feo. Recuerdo que el jueves me echo un ojo, siendo interrumpida con Kate que le levanto una ceja enojada y se fue. Enserio, era cosa de verla para agarrar tu bandeja y arrancar intimidada.

—Agrh— suspiro agotada en mi mesón.

—Ánimo— escucho en mi oreja. Debería asustarme... Pero me encuentro con una sonrisa de oreja a oreja.

—¡Mi héroe! — digo feliz.

—No digas eso. — Se ruboriza Kate.

—Sálvame de los malos— Hago un puchero.

—No. Por cierto, hum... Me juntaré a las nueve con las chicas. — Dice pensativa. — Así que quizá llegue algo más tarde.

—Está bien, nosotras llegamos en cascada. — Me río. — Esperaré por ti— Muevo las cejas coqueta. Kate me ignora dignamente. Se inclina.

—¿Te falta mucho?

—Ah no, nada, sólo no cerré el archivo, espera. — Lo hago y veo el rostro de Kate cerca del mío, Ah es tan linda. Le doy un besito.

—Nos vamos— pestañeo coqueta.

—Si. — Dice algo cohibida por mi repentino beso.

No podías dejarme sola ¿ah? — Digo feliz.

—No jodas Alejandra. — Dice mirando su celular.

Paso un brazo por su espalda y la acerco, Kate deja salir una sonrisita.

—No hay problema si lo haces, yo me porto bien...

—Claro que si— Dice mirándome de reojo. — El problema no eres tú.

—Ah... ya veo. — Sonrío. — Entonces no importan.

—Claro que sí.

—Te extraño.

Kate se detiene y me mira dudosa.

—Pero...

—Ya sabes a que me refiero. — Digo un poco cohibida. La extraño tanto en las noches... En eso Kate me acaricia la mejilla y me mira con nostalgia. Me da un besito y la abrazo.

—Hoy...— masculla.

—Genial— dejo salir.

Nos separamos y nos miramos como si no nos fuéramos a ver en una eternidad.

—Nos vemos— sonríe Kate.

—Nos vemos.