Capítulo 9 de Mi Pareja Perfecta I, de brity

Para no ser una desgraciada

—No podemos— Digo acomodándome la ropa y saliendo de su coche.

—¿Qué ocurre? — Me mira dudosa.

—No quiero seguir con esto. — Le digo nerviosa, ella levanta una ceja dudosa.

—Ya sabes... besándonos... saliendo...— Estoy que me desmayo, pero es esto o ser una hija de puta.

Mira hacia el lado pensativa, respira profundo.

—¿Puedo saber por qué al menos?

Mierda no le voy a decir que.... ¡eso! ¿Y si creo un ambiente laboral peor que el que ya tendremos sólo con esto?

—Somos muy diferentes. — Digo. —Creo que eres muy linda y que eres agradable, pero... eso es todo. ¿Me entiendes?

—Está bien. Entiendo, más o menos. —Asiento y miro el suelo.

—Bueno me voy. — suspira.

—Sí— cierro los ojos.

—Nicole, lo siento. — Digo algo triste.

—Sí, yo también— murmura.

Tomo mi auto. Pienso que quizá no funcione por ninguno de los dos lados y esté firmando la hipoteca de la casa llena de gatos. Pero enserio, creo que, si Nicole de verdad fuese para mí, no habría mirado a Kate y a esa pesada no puedo dejar de verla.

Llego al estacionamiento, suspiro fuerte mientras cierro la puerta y pongo mi mano en ella agotada. Me quedo un rato. Me tiran la chaqueta hacia abajo, miro asustada.

—¿Tía estás bien? — Es....

—¡¿Henry que haces aquí?!— ¡Es imposible que se haya perdido! ¿O sí? Miro por inercia al fondo y veo a Kate cerrando la puerta trasera de su auto. Se gira y dejo de respirar.

—Kate...— digo. Ella se gira como por inercia y la miro sin sentir el suelo.

—Tía ¿te gusta mucho mi hermana? — lo miro, diría que este niño es un cabrón, pero la inocencia con la que me hizo la pregunta me hace agacharme frente a él.

—Sí, pero no le digas. — Bromeo poniendo el índice en mi boca. Él se ríe y me imita.

—Henry no desaparezcas así. — Dice Kate acercándose con voz suave.

—¡Vi a tía Ale apoyada en el auto!

Ella me mira y yo me incorporo mirándola algo estúpida.

¡No sé por qué!

—¿Estás bien? —dice.

—Si... ahora sí. — Le digo viendo sus ojos.

—¿Tía estarás conmigo hoy? — lo miro sorprendida.

—¿Qué?

—¿Vives con Kate no? Leo me dijo que las parejas viven juntas, por eso se fue...

—Ahhh...— inocencia, bendita inocencia.

—En realidad vivo arriba. — Susurro dándome cuenta del comentario al ver el rubor de Kate. Sonrío algo traviesa, le levanto una ceja, no me mira.

Así que tenemos a una mal pensada.

—Pero si ella quiere podríamos. — Tómate esa. Me mira frunciendo el ceño, después de todo... es mi novia y si Henry cuenta en casa que ni nos damos una mirada después de trabajar, será sospechoso.

—¿Qué dices amor? — sonrío cruel ladeando la cabeza, mientras me asesina con la mirada.

—Está bien. —Accede caminando al ascensor, Henry me da la manito y lo llevo conmigo.

Fuimos al séptimo piso, sólo había visto el living, pero Kate tiene plantas. Se nota que heredo eso de su familia, y claro... libros, sonrío al ver sobre la mesa uno que compró cuando salimos. Que agradable es todo esto.

—Si te pasas te golpearé. — Escucho por lo bajo.

—Sucia. Yo no pienso en esas cosas. — Digo hipócrita. — ¿Me extrañaste?

—No.

—Leo dijo que hacías trámites. — Comento de la nada.

—¿Así que estabas preocupada por mí?

Es mi turno para sonrojarme. La miro enojada, hace una mueca burlona mientras Henry prende la televisión.

—¿Henry quieres comer algo?

—Sii, chatarra.

—Está bien, pero no le digas a mamá. — Me río. Kate se pone al lado con otro para nosotras.

—Genial —sonrío sacando. Henry come feliz viendo caricaturas. Las de mi tiempo era la onda, Tom y Jerry vengan a mí.

—¿En qué piensas? — me dice Kate

—En Tom y Jerry.

Suelta una risita.

—¿Cómo estuvo el trabajo hoy? Te ves agotada.

—Nada en especial...— digo algo triste recordando lo de hoy. La cosa cambiará, pero espero que sea soportable; mala idea liarse con una colega, de todos modos, Nicole no parece una mala persona. Suspiro otra vez.

Kate me mira atenta.

—Sólo lo de Leo, no me quiso decir nada el desgraciado.

—¿Y qué pensaste?

—No quise pensar en nada. —La miro con algo de rencor.

—Probablemente te tomó el pelo. Siempre cuido a Henry cuando mamá acompaña a papá o viceversa al hospital, o a veces cuando quieren descansar. — Me explica. — Cris y Gabi van a la universidad en el día y dudo que confíen en ellos.

Me río.

—Cierto.

—Y bueno Leo me ofreció.

—Maldito y yo preocupándome.

—¿De qué?

—De nada. — No le voy a decir que me importa.

—No tengo interés en nadie. —Vuelve a su carácter frio, eso dolió.

Tomo la fuente con comida chatarra la dejo en la mesa y la atraigo a mí, siento como se tensa, hasta que entiende que no la voy a soltar y que se puede joder.

Y se relaja.

—Sabes, cuando me quitas las cosas de las manos me dan ganas de abofetearte. —Susurra.

—Si me vas a besar después, adelante. —Bromeo— Pero no tan fuerte.

—Llorona —dice apoyada en mi hombro. Me relajo con ella, miramos caricaturas con Henry, no voy a decir que son mejores, pero están buenas. Sobre todo, si tengo la mejilla en el cabello de Kate. Suspiramos a la vez.

—Hey —me río.

—Estoy cansada eso es todo. — Dice la muy...

—Ok.

Henry bosteza mientras colorea unas figuritas de su cuaderno.

—Vamos te llevo a la cama.— Dice Kate soltándose, hago un puchero mirando el suelo.

—¿Me leerás un cuento? — Kate pestañea dudosa. Sé que odia que lean en voz alta, probablemente debe odiar hacerlo también.

—Mamá o papá lo hacen— dice él.

—Yo te leo ¿te parece? — sonrío.

—¡Geniaaal! — Se va corriendo al dormitorio. Suelto una risita y lo sigo.

El me entrega un librito ¡Awww es tan lindo!

Carraspeo: — ''Había una vez...''

Salgo algo ronca, ¡nadie me dijo que los niños preguntaban por todo!

Me siento en el sillón al lado de Kate y ella se ríe.

—¿Lo sabías verdad? — la miro.

—Sí y gracias.

—No hay de qué— suspiro. — ¿Es mi cuñado no?

—No te emociones, no me gustas— dice sin mirarme. La miro algo herida

—No digas eso.

—Es... es la verdad— dice dolida mirando el suelo.

La acerco a mí, ella no me mira.

—Mírame. — Digo abrazándola, noto como se estremece cuando deslizo mis manos por su espalda. Aguanto las ganas de soltar un gemido de resignación.

Me mira y suspiro, puedo ver el temor de sus ojos, pero también el deseo que trata de negar. Me acerco y siento el calor de su respiración, rozo sus labios suavemente y ella gime bajito cerrando los ojos. Los mueve y yo la acerco más siguiendo su ritmo, deseosa de sentir su cuerpo. Se aleja y se acerca aumentando la intensidad del beso, de un tirón termino con la espalda en el sillón y ella encima metiendo su lengua. Se me sale un gemido, mierda. ME ENCANTA.

Me besa y se va a mi cuello, respiro ansiosa, no puedo dejar de estremecerme... mi corazón late rápido.

—Oh mierda— dice Kate frustrada. Respirando agitada sobre mí.

—¿Qué ocurre? —Pregunto peor acariciando su espalda.

—Vamos a despertarlo y por favor deja de ser tan perra.

¿¡WHATS!?

—¿¡Como que per...!?— empiezo enojada levantando la cabeza. Me tapa la boca con violencia. —Sé que estás con Nicole, no es que lo escondas de todos modos.

Saco su mano con rabia.

—Sí me besuqueaba con ella, pero no tuvimos nada.

—Ajá. — ironiza.

—Eso se terminó hoy. — La miro enojada. Frunce el ceño, se trata de levantar y la sujeto, cerramos los ojos cuando la apego con fuerza a mí.

—Ni se te ocurra escapar Kate, hoy le dije que no podía seguir.

Me mira guardando silencio y yo cierro los ojos, los abro.

—Descuida, no le dije que era porque... porque cuando salía con ella pensaba en... en...— trago saliva.

—No lo digas— Se derrumba sobre mí, la siento tan débil maldita sea, le acaricio la espalda.

—Está bien, pero de todos modos lo sabes. Se supone que tenía que gustarme ella y acompañarte a ti y la cosa me salió al revés.

—¿Te acostaste con ella? — me sorprende de repente.

—No. Al menos mañana no puede decir que teníamos algo y que nos revolcamos.

—No te envidio— sonríe forzadamente, soltándose de mí y sentándose. — Supongo que fue una buena decisión. — Dice sin mirarme.

—Si supongo, aunque no logre nada.

—Probablemente.

—Kate... — me mira. — Me gustas— su rostro se entristece, me levanto de hombros.— No es ninguna sorpresa, sólo tenlo presente.— Me paro.— Despídeme de Henry, a veces una tiene que salir más temprano a trabajar. —Le guiño el ojo.

Me dirijo a mi hogar, si me quedo quizá que termine haciendo...

Al otro día suspiro con la cara apoyada en un brazo, mi vida está apestando cada vez más, y yo que pensé que cuando decían que una no elegía a quien te gustaba eran puras patrañas. ¿Hubiese elegido a Kate? posiblemente no. No hasta que me hubiese molestado en conocerla... y una parte mía del futuro diría ''no seas estúpida, háblale, viol...

—Hola.

Pego un salto como encontrada haciendo algo malo.

—Hola.— Es Nicole. Me hace una mueca parecida a una sonrisa. Resoplo y me apoyo de nuevo malhumorada, tengo que pasar por esto y a la estúpida esa no le importa. ¿Y si salto en bungee?

¡Ah! que se joda.

Almuerzo algo desganada. Nicole me mira de reojo y Carolina con odio. Perra de mierda, ¿hay algo peor que las mejores amigas? menos la mía, la mía es un encanto.

—¿Problemas en el paraíso?

—Bah, no te perdonaré la de ayer. —Leo me sonríe.

—No pensé que te importara— se jacta con inocencia y lo miro horrible.

—Enserio, pensaba que te veías con ella. — Apunta la cabeza hacía Nicole.

—Ya no.

—¿Kate tiene algo que ver?

—No, sólo el 100%. — Bromeo.

—Sabes— dice él comiendo— cuando ella estaba en la universidad, de repente apareció con Jessica. — levanta las cejas—Pareciera que esa zorra la manejaba para donde quería, claro no diré que Kate no estaba interesada, por algo duraron. Pero contigo es distinto, cuando las vi por primera vez me sorprendió verla a ella ruborizada. Además, congenian bien, es hasta divertido y no se opacan la una a la otra.

—Muy lindo— gruño avergonzada. — Olvidas el detalle de que no está interesada.

—Ah, sólo déjala decir lo que quiera.

—Te acusaré mocoso— bromeo.

—¿Qué hacen? — Kate levanta una ceja recelosa. Pego un salto.

—Nada, yo ya me iba.

—Sólo conversábamos— dice Leo.— Nos vemos Ale.

—Nos vemos.

Salgo del trabajo, necesito tranquilidad. Mental, hormonal y sentimental maldita sea.

—Ale...— escucho a Nicole.

—¿Sí? — digo antes de abrir la puerta.

—Sabes, hay algo que no entiendo...

—Que no entiendes.

—Se supone que me dijiste que te gustaba físicamente y te caía bien... ¿acaso no es eso lo que buscas en alguien? Y rayos, ¿Qué importa que sea diferente a ti?

Ahora es cuando tienes que ser toda una mujer y decirle ''hay alguien más'' pero demonios, adivinará que es Kate.

Quizá no.

—Lo que pasa es que...— la miro, y mierda porque pone esa cara. — Es que...

—Hay alguien más...— susurra

—Si. — le digo poniendo todo mi esfuerzo en no desviar la vista, me mira con dureza.

—No quiero jugar con nadie Nicole.

—¿Estás con ella? — me mira.

—No.

—¿Entonces?

—Lo mismo me pregunto yo. — Miro el suelo apenada.

—¿Y si no funciona?

—Adoptare un par de gatos para empezar.— Nicole suelta una risita, se acerca.

—De cierta forma la envidio, eso quiere decir que vales la pena.

No digo nada, supongo que ¿gracias?

—No creo que debamos terminar con esto. — La miro sorprendida.

—Ya te dije mis razones.

—Y yo te digo las mías, me gustas, y si esa otra no te valora. Entonces eso quiere decir que hay una oportunidad para mí.

—No estoy muy segura— me enojo un poco.

—Nos vemos— me dice.

¿Qué diablos quiso decir con eso? La saco del jueguito para no ser una hija de puta y se mete sola. ¡Argh! Espero que se arrepienta, lo único que me falta es que después de todo lo que hablamos, Kate me pille en algo sospechoso y me mande al carajo.

Como sea, me quedo en mi casa, leo un poco con la mente en otro lado. ¿Qué diablos hará Nicole? ¿Cómo voy a hacer que Kate me tome en cuenta? ¿Cómo le demuestro a Nicole que en realidad... no es que esté a la deriva, es decir, le gusto a Kate no?

Yo creo que aquí lo más difícil es acercarme a Kate, pienso entristecida. Suspiro, cualquier cosa que intente se verá forzoso, no la invitare a ningún lado porque sé que no aceptará. Diablos, ¡¿si ella no pone de su parte como se supone que le haré?! Estúpida ex de mierda que me dejó el camino horrible.

—¡Aaah! — suspiro perdida en mis pensamientos, es tan fogosa. Me muerdo el labio.