Capítulo 5 de Ceguera de madre, de Thais

En El Hospital

Capítulo 5: En el Hospital

​La autorización hospitalaria se consiguió al final por vía legal y la insistencia del doctor Salazar, pero el trámite llegó acompañado de la peor noticia clínica: el cáncer de estómago no perdonaba demoras y se había extendido con una velocidad aterradora. Las paredes del hospital se convirtieron de inmediato en el nuevo y triste mundo de Valeria. El olor a cloro y medicamentos reemplazó por completo la rutina de la preparatoria, los amigos y los planes de un futuro que ya no existía.

​Las sesiones de quimioterapia comenzaron sin tregua. Cada inyección era un veneno frío que recorría sus venas, quemándole el pecho por dentro y arrancándole el aliento. A los pocos días, los mechones de su cabello negro empezaron a desprenderse con solo pasar los dedos, quedando atrapados en la almohada y en las comisuras de las sábanas blancas. Frente al espejo del baño, con el rostro demacrado, los pómulos marcados y una delgadez que asustaba, Valeria ya no reconocía a la joven de dieciocho años que un día antes soñaba con graduarse.

​Los días pasaban en un goteo agónico de sueros y náuseas. Intentó llamar a su madre en repetidas ocasiones desde el teléfono fijo del pasillo, pero las respuestas siempre eran las mismas: gritos cortantes, reproches por "seguir inventando tragedias" y la orden tajante de que dejara de molestarla. La soledad se volvió más pesada que la propia enfermedad.