Capítulo 33 de Mi Pareja Perfecta 4, de brity
Citas a ciegas y aniversario
Martina E.:
−A las ocho de la tarde, nos juntamos fuera del centro −Escucho a mamá leer unos papeles en casa. −Nos reciben. Hola aquí y allá, lamidas de culo y entramos. Ve bien vestida. −Levanta una rojiza ceja mirándome con desaprobación.
−Ya. −Digo sorbiendo las pepitas de mi zumo de frutas.
−Ni un minuto tarde. Luego de eso comeremos, hablaremos trivialidades, pero ninguna palabra de más.
−Ya −Mastico las pepitas. ¡Que delicia!
−Martina pone atención.
−Si −Digo. −Llegar, saludar, comer, lamer culo, hablar trivialidades −Digo feliz.
Ella frunce el ceño con molestia. Mira detrás de mi atareada, sonríe malévola.
−Martina pone atención −Gruñe otra voz.
−Pero si estoy al tanto Chloe. −Me quejo.
Levanto la cabeza y miro hacia atrás, estamos en el cuarto de estar, Chloe hizo su aparición muy orgullosa por no ser descubierta por mí.
−Hay visitas−Anuncia mamá Noelle y luego sigue en su lienzo muy concentrada. A ella le gusta pintar mucha naturaleza y ‘’cosas hippies’’ como dice mi otra pelirroja madre. Aunque le encontré un cuadro de nosotras el otro día…
Mamá Noelle y Chloe se quedan viendo el cuadro hasta que mi otra madre termina con el sermón, va a guardar su carpeta y acaricia la coronilla de mi amiga.
−Hace semanas no venías a verme niña.
−Es que lo bueno se hace esperar, venía a ver que todo marchase bien por aquí. −Se toca la cintura creída.
−Estamos vivas −Digo. −Acá estamos acostumbradas al caos.
−Y que lo digas−Murmura mamá más pendiente de su pintura.
−Somos un caos controlado −Le sigue mamá.
Me agrada que al menos lo reconozcamos. A diferencia de otros hogares acá se habla todo (o hablaba), hasta el punto de ser unas pesadas y bromear con ello. Pero no nos matamos, han volado cosas, pero sobrevivimos.
−Tía Christine sí que ha estado ausente −Le dice Chloe. − ¿Podría ir a vernos sabe?
−Soy una mujer ocupada mocosa. −Se carcajea.
−Yo creo que es porque… −Hace un puchero. – ¿No me quiere verdad? −Sus ojos manipuladores son cristalinos.
−No te va a resultar −Dice. Mamá Noelle se ríe y va a la cocina a limpiar la acuarela de sus manos.
…
−Iré luego, cuando me desocupe. −Se encoje de hombros y va detrás de su mujer. −Pero no es por ti, me agradan tus madres. –La apunta seria y orgullosa.
Chloe la ve desaparecer y sonríe.
−Lo logré. ¡Jah! – entrecierra los ojos. −Vieja sabrosa… −Murmura malvadamente viéndola alejarse.
−Estoy aquí sabes.
−Sí, lo sé. −Se sienta a mi lado y acaricia a Sandy −Hay Chloe para todas, no desesperes. −Bromea. −Aunque es verdad que tía Christine se ha ausentado.
−Eso es porque es muy solicitada −Digo. −Habitualmente son otros asuntos, pero antes del invierno el hospital demanda todo el tiempo.
−Ah, por cierto, puedes llevar pareja. −Dice mamá asomándose con seriedad. Al parecer guardó lo mejor para el último.
− ¡¿Qué?! −Me sorprendo − ¿Dónde?
Me mira y pone los ojos en blanco desapareciendo.
−Creo que se refiere al aniversario −cuchichea Chloe.
−Debe ser lo que hablábamos recién. − ¿Qué era?
Cinco minutos después.
−Efectivamente, el aniversario del cumpleaños de nuestro querido hospital −Dice mamá sorbiendo su té.
− ¿Entonces imagino que puedo llevar a quién yo quiera? −Pregunto.
−Cualquier persona decente −Sonríe amenazante. −Nadie que haya sido encontrado cometiendo un crimen in fraganti −Apunta.
−Hmm −Digo. −Entonces ya se quién…
Chloe nos mira curiosa.
−Supongo que tú irás con Sam −pregunto a Chloe.
−Supones bien−Dice. −Puedes unírtenos… −Me mira de reojo −Cuando quieras… −Mueve las cejas – nah es broma, pero podemos ir las tres.
Mamá Noelle se ríe.
−Como sea, tampoco es obligación llegar con alguien. −Acota mi otra madre.
−Me veré como una idiota −Gruño. −Iré con Ángela.
−No digas ese nombre −espeta mamá.
−Pero…
−No. No irás con ella.
−Pero…
−Es mi última palabra.
− ¿Y si la invita otra? −Pregunta Chloe. − ¿Una pelinegra?
−Son la misma persona −frunce el ceño. − ¿Por qué el cambio de color la haría otra?
− ¡Seguro cerró un ciclo! −Se toca las mejillas. −Y ahora es otra chica.
− ¡Chloe! ponte de mi lado una vez −Mamá se toca la frente sin poderse creer tamaña traición.
− ¡Yo estoy del lado del amor! −Exclama−Además al menos la tendrá a la vista. −Se encoje de hombros. −Y con ese cambio nadie notará quién en verdad es… −Dice con tanta normalidad como si dijera que hoy el día está fresco.
Miro de reojo a mi madre que esta sorprendentemente pensativa. ¡Ahora que recuerdo Ángela me comentó que se lo tiñó para hablar con ella! Si no la reconoció al instante cuando entró a la oficina… Chloe tiene un buen punto.
Espero que esto termine bien.
−No lo sé…
¿Espera? ¿Lo está logrando? ¡No puede ser que a mamá le preocupe tanto el qué dirán!
− ¡Después de todo lo que has pasado con mamá! −Me indigno. − ¡Me decepcionas Christine!
− ¡Tu madre es una mujer hermosa, noble, decidida, fuerte y gentil! −Espeta.
− ¡No griten! −Mamá se indigna ordenando sus pinceles en la mesa. −Pero repite eso Amor, me encanta que pienses así. −Libera una risita coqueta.
−¡¡Agrh!! −Me quejo y me quedo enfurruñada y cruzada de brazos. ¿A quién invito? ¿A Jo? ¿A Trini? Que se joda.
−Aunque es verdad que tus padres no me querían ni ver al principio.... −Dice mamá pensativa.
− ¡Eso no es verdad! −la anciana abre los ojos de golpe.
−Oh vamos no soy idiota, una mujer clasemediera, mayor que su princesita del infierno… −Dice. −Apuesto a que creyeron que te quería embaucar o algo así.
−Jejeje princesita del infierno −Se burla Chloe.
− ¡Solo bastó que te conocieran para que te aceptasen! −Dice mamá bajándole el perfil al asunto.
−Pero tú no le has dado ni la oportunidad a esa chica −Reprocha mamá Noelle. ¡Eso mamá! −Nadie eligió nacer donde nació.
Su esposa entrecierra los ojos.
−Deberías estar de mi lado. −Gruñe.
−Siempre lo estoy. −Dice. −Es sólo que no quiero que cometas un error, ¡Imagina que me hubiesen sacado del hospital con la policía!
− ¡No había razón! −Se espanta mamá de nuevo.
− ¿Estás segura? −Hace como que da una palmada en el aire.
Nos miramos con Chloe asombradas. ¿Estas alguna vez se habrán golpeado?
−Como sea ¡no es lo mismo!
− ¿Ah no? −Dice ella.
Mamá se queda en silencio con una expresión de sumo desagrado. Nos quedamos tres pares de ojos humanos y un par porcino atentos por una respuesta.
Luego de largos minutos…
−Si me llega a estorbar o hacer enojar de alguna manera, la echaré con los guardias −Gruñe poniéndose de pie.
Nos quedamos ahí mirándonos de reojo. ¿Esto es bueno? ¿Verdad?
Mamá sonríe de medio lado.
−Eso es un sí.
Chloe sonríe, yo me ruborizo, Sandy me mira y todo es una confusión hasta que me doy cuenta de que ¡Lo logramos! ¡Mi madre me deja ir con quién yo quiera a un evento del trabajo!
Joder iba a hacerlo de todas formas, pero con mamá aprobándolo es todo mucho más liviano.
[…]
Ángela G.:
Tocan la puerta mientras juego. Miro la pantalla hasta que puedo sentarme por ahí sin que me descubran y me maten. Abro la puerta.
−Hermana −Dice Catalina con pose coqueta en la puerta. −Tanto tiempo.
No diré que es mi sábado de jugar hasta quemarme las córneas porque sería descortés ¡pero hoy es mi sábado de jugar hasta quemarme las córneas!
Me hago a un lado.
− ¿Quieres algo? −Ofrezco.
− ¡Ah! ¡me encanta! que servicial, que buen partido −Dice. −Además te ves genial.
− ¿Ah? – Ok, ¿con qué va a sorprenderme hoy?
− ¡Tengo una invitación para ti! −Se emociona. −Vamos a salir.
−Podrías avisar −Inventa algo Ángela. − No me he bañado… −Empiezo.
−No te quedarás jugando −Me advierte.
−Ouch, pero Cat…
−Nada de Catalina ¡además tenemos mucho tiempo que recuperar luego de mi viaje por el mundo!
Eso no se lo puedo negar.
−Deja que me cambie de ropa −Gruño. ¡Pero no me pienso bañar…!
Al final me llevó a un bar muy de alta sociedad, hace tiempo no venía aquí, desde que vine precisamente con mi hermanita, nos sentamos y pide unos cócteles.
−Pero si yo quería…
−Invité a unas amigas espero no te importe.
−Bueno −Digo. Catalina y sus cosas.
Al final vinieron unas nuevas amigas a pasar la tarde, son desconocidas, pero de mi hermana no me sorprende, miro la pantalla y las escucho reír. Me incluye excesivamente en las conversaciones, haciéndome preguntas y sonriéndole a las chicas. Luego de unas horas sospecho.
− ¿Y estás chicas? −Miro a las de en frente. Son tres tipas muy distintas entre sí, bastante guapas por cierto. Aunque los temas de conversación no son aburridos, debo decir que llaman mi atención las risitas innecesarias y caídas de ojos. Creo que una tiene un acento extraño, parece chat gay o que se yo.
− ¿Qué? Te gustó una −Sonríe pícara.
−No, ¿de dónde son? −Pregunto.
−Oh, de por ahí, dicen que eres linda.
− ¿Ah sí? − No es que enamore a las chicas por la vida. − ¿Qué tramas? ¡Conozco mi potencial! −bromeo.
−Yo creo que no −Sonríe. −No te das el reconocimiento correcto −Dice.
−Como sea, ¿no planeaste nada verdad?
−Claro que no, ellas vinieron por su cuenta.
−Escucha… me quedaré en la tarde si quieres. −Digo. Realmente esto es innecesario, pero tampoco quiero ser pesada.
−Pero Ángela.
−Es que tengo que hacer −Murmuro. Por suerte la música de fondo hace que pase por una conversación casual de hermanas. −Pero te acompañaré con tus amigas.
−Bueno−Sonríe.
Además de aparentar casualidad, no soy de las que tienen mucha iniciativa a la hora de establecer vínculo. Es decir, tampoco es que sea lenta en eso, pero normalmente me fijo en más extrovertidas y salvajes que yo.
Casualidad… no lo creo.
Sonrío pensando en…
−Y como te decía −Me hablan sobre unos viajes− Son 12 horas de vuelo y… −Asiento. Asiento. No seas descortés Ángela.
Me voy a la casa al anochecer, juego un rato y me duermo un poco más temprano de lo que me gustaría, mañana debo ir a comprar algo que vestir en un evento casual al que me invitaron.
[…]
Martina E.:
Acompaño a mamá a un salón de eventos, habla con unas administradoras y cuando se van se gira burlona.
−Está interesante esto.
− ¿Ah sí?
−Tú madre hizo los preparativos. Si no te das cuenta… −Miro a mi alrededor, se ve todo adornado con flores y sospechosamente gay −…le gusta le desmadre y me ahorró tiempo −Dice. −No salió como esperaba, pero se ve como me gusta. −Levanta una ceja −Hay menú vegano, que cosas… −Hace una mueca cruel.
Me río.
−Yo creo que es bonito −Miro la decoración – mamá dice que no le importa pagar un poco más por cosas hechas ‘’con más amor’’ −Recito sus palabras.
− ¡Carajos! ¡que típico de tu madre! −Pone los ojos en blanco. −Si no tuviese que entregar premios honorarios dentro del hospital y esos nuevos por mérito que se les ocurrieron a ella y a la chiflada de tu madrina, con votaciones por área y especialidad y esas cosas ¡yo tendría menos que hacer! −Se exaspera.
−Solo debes decir un par de oraciones −La tranquilizo. −Lo demás ya está listo, ¿y no dejarás que mamá vaya sola o sí? −Sonrío.
−Por ningún motivo. −Se va detrás de las administradoras.
Mamá es una mentirosilla. Me paseo por aquí y por allá, viendo las flores, la iluminación y sonido, lugares de descanso, un escenario… bastante sobrio. La enorme disponibilidad de baños. Sillas, mesas… ‘’pudieron dar alguna muestra de comida’’ pienso con las tripas rugiendo.
Para mi desgracia mamá llega con una joven… muy joven. Al parecer hija de las administradoras. Nos presenta y luego de darle la mano hablan sin parar de todo, asiento, asiento. Lo bueno de esto es que nos desocupamos en una hora más o menos. A esas alturas yo ya tengo el estómago comiéndose a si mismo.
−Una chica muy capacitada no crees...
−Si −Digo mirando la calle en busca de algún colorido cartel que indique comida.
− ¿Vamos a almorzar?
−Esperaba que me lo dijeras. −Respondo enternecida.
Mamá no va a conformarse con las cadenas de comida rápida que a mí me gustan. Así que me lleva a un restaurante que encaja más con su perfil y pedimos.
−Dime que no es de esos que te dan poca comida y muchos platos−Murmuro.
−Es la porción adecuada −Dice quedamente.
− ¡Noo! −Gimoteo.
−Era broma −Sonríe. −Aquí sirven ‘’normal’’ como diría tu madre.
−Ay, siempre te acuerdas de mamá −Muevo las pestañas coquetamente, que lindo.
−Tu madre es una de mis principales fuentes de diversión −Dice. −Me hace reír con sus cosas de pobre −Bromea cruel.
−No se si eso es bueno o malo. −Con esta mujer nunca se sabe.
−Si te hace reír es bueno −Sonríe.
− ¿Ah sí? −Está bien, voy a hacer caso esta vez.
− Y que opinas… de la chica. ¿Muy inteligente no crees?
− ¿Quién? −La miro sorprendida. −Era una de las de los eventos o qué.
−Era la jovencita que te saludó.
−Aaaah −Me río − ¿Qué significa esto?
−Nada, pero era un partido muy inteligente, de buena familia, educada y linda. −Me mira como ‘’ ¡¿qué más quieres?!’’
−Un partido como siete años menor −Agrego. −No me gustan tan peques, lo siento Christine −Bromeo. −…Aunque a veces puede ser sexy un poco menos, pero no es esa la personalidad que le pondría… −Pienso pervertidamente.
−No quería saber tanto. −Gruñe.
−Bueno si tocas el tema atente a las consecuencias −Río. ¡Ah viene la comida! Dejamos el tema candente de las chicas porque estoy famélica.
Joder con las que me sale la señora.
[…]
Más tarde.
Christine E.:
−No. −Espeto al celular −No me jodas niña, no puedo recomendar a mi hija a cualquier basura, de eso se trata− aclaro.
−Si te refieres a basura, ustedes son basura para nosotros, mi hermana no va a estar con cualquier adoptada.
− ¡Mucho cuidado mocosa, o puede que te quedes sin hermana! −Apunto a la nada− ¡Se siguen viendo! ¡¿Cómo puede ser posible?! ¿Qué diablos has hecho estos días? −Gruño. Esta mimada me aburre, pensé que podría ser útil… pero no. Lo lleva en la sangre.
−Oye yo no hago milagros y desde mi punto de vista, tu hija es más … accesible, que mi hermana. Sería inteligente pensar que por ahí es más fácil… ¿O no?
− ¿Sabes qué? Estoy fuera. Ha sido inútil. −Digo. A este ritmo, mejor encierro a Tina en una torre y la custodio con un poderoso dóberman.
−Como quieras. −Corta.
−Lo que hay que aguantar −Gruño.
¿Será que debo acostumbrarme a que mi hija me lleve la contraria hasta límites nunca antes vistos? ¿Será que debo hacerme a un lado? ¿Será que voy a terminar enviando a esa mocosa a Marte? ¡¿O será que tendré que aceptar esos ojos grises sedientos de mi bebé?!
Fuera de ese ámbito Tina es muy buena hija y es mi mano derecha, ahora debe estar estudiando o algo así…
(…)
Martina E.:
− ¿Te vas a bañar? −Sonrío al celular. − ¿Y la foto? −Pregunto coqueta. Ángela se ríe.
−No jodas, me da vergüenza.
−Pero si solo las voy a ver yo. −Canturreo. Las guardaré en mi carpeta privada de cosas sexys. −…Ya nos hemos visto −Comento con aire casual, libera una risita.
−No te oigo, mira tengo problemas d- empieza a hablar entrecortado a propósito− e … se- ñal, a-di…os− Y corta.
Miro el celular, frunzo el ceño.
−Yo creo que está loca por mi −murmuro.
Me inclino a mi mascota.
− ‘’ ¡Como Sandy por mí!’’− dijo agudito tocando su papada de puerquita. − ¡Uy! ¡Shandy! ¡Shandy! −Digo como bebé y muevo su cabecita de un lado a otro.
Mi madre que camina por el pasillo me mira con repugnancia.
− ¿Qué? – Me ruborizo. Sigue caminando con las cejas casi llegando al inicio de su cabello.
[…]
Ángela G.:
−Supongo que ahora que usas tu nombre normal, ¿no hay más mentiras verdad?
Trago saliva.
−No señora.
−Ni intereses económicos.
−No señora.
−Por si acaso te haré firmar un acuerdo de confidencialidad.
−No hay problema. −Digo. ‘’Es mejor a que me golpeen’’ pienso incómoda.
−Christine… −Dice su esposa avergonzada. Ella me sigue mirando fijamente, no ha pestañeado un solo segundo, entrecierra los ojos y puedo sentir el calor de las llamas del infierno.
El asunto es que después de una visita de Tina, me contó (algo vacilante y emocionada) que quería ir a un evento conmigo pero que su madre necesitaba hablar unos temas... Así que cuando dijo ‘’le diré que no puedes’’, tuve que salir con mi aire de princesa lesbiana de cuentos de hadas a decirle estúpidamente… ‘’No te preocupes, iré’’.
Aquí estoy, no sé por qué carajos hago esto, pero aquí estoy… mirándola fijo, porque si pestañeo me arrancará la cabeza.
Ella se incorpora y le baja el perfil al asunto.
−Era para asegurarme, aún no creo que seas de confianza −Murmura.
‘’Me importa una mierda’’.
−Lo soy −Digo.
−Podrás ir con Tina −Dice. Sonrío triunfante. −Pero te estaré vigilando, quiero tus manos donde pueda verlas. −Gruñe.
−Ok… −Es su hija la que debería tener sus manos fuera de mi señora… ni yo estaba acostumbrada… a esas cosas que hace.
− ¿Terminaste? −Pregunta Tina ceñuda.
−Aún no −Dice, se incorpora para hablarme de nuevo −Nos iremos el sábado a las siete de la tarde de aquí al evento, te quiero aquí a las seis. Bien vestida, con clase. ¿Supongo que eso te lo enseñaron verdad? −pregunta tajante.
−Si −Respondo.
−Subiremos a nuestro transporte y te quedarás al lado de Tina, muy tranquila y elegante ¡sin llamar la atención y que descubran que tengo uno de los tuyos infiltrados en mi comitiva!
Silencio.
− ¡Christine! −Exclama su esposa. −Ya entendió.
Levanto ambas cejas y las bajo. Espero que toda esta mierda valga la pena…
−Ok. −Respondo.
−Perfecto −Se pone de pie −Necesito un trago. −Y se larga… si es como papá, de seguro irá a su oficina.
Se sienta su esposa y me hace una mueca de disculpa.
− … trataré de que no las moleste ese día.
−Descuide. −Digo simplemente. No creo que haya podido controlar a esa mujer en todo este tiempo, pero se aprecia la intención.
Tina me mira con una cara entre lástima y diversión.
−Sabes que pudo ser peor.
−Si −Digo. La quedo mirando, recordándome porque estoy aquí.
−Por cierto, ¿qué edad tienes Ange? −Pregunta su madre observándome.
−Mamá eso no importa −Bromea Tina.
−Veintisiete.
−Hmm −mira a Tina de reojo burlona −Esto es nuevo.
−Ay que distraída, me confundí. Debe ser la altura−Se arranca a la cocina.
Lo bueno es que vuelve con algo para mí. Muy agradecida, bebo un gran sorbo.
− ¿Y por cierto ustedes en qué estaban? −Pregunta su madre.
−Le dije que me acompañe a comprar una tenida formal −dice. −No quiero ir incómoda con el vestido.
−Oh, de seguro se verán hermosas
− ¡Por supuesto que sí! −Responde una Martina animada, las miro entretenida.
Esta mamá de Tina si me gusta. Aunque debo decir que pensé que la dinámica con dos señoras sería diferente. En este caso, la Sra. Edwards es peor que papá... al menos él ignoraba todo este asunto de la homosexualidad o eso pretendía.
¿Cómo seríamos con Tina si nos aceptan?
Mi orgullo se enoja porque pensé eso, carajos ya me ilusioné...
Luego de beber un rato con la suegra, nos vamos a comprar algo.
− ¿Comprarás para ti? −Pregunta mirando con curiosidad alrededor. −Es un complejo muy grande… −Murmura viendo el techo extraordinariamente alto del lugar.
− Tal vez… si hay algo bonito. −Bromeo.
−Vamos a esa tienda de allí −Me lleva a una mientras observa conjuntos. Lo positivo es que a pesar de probarse varios trajes se decidió por uno. A mi me costó algo más, pero terminamos con todo rápidamente.
¡Así me gusta!
− ¿Y tus amigas? ¿irán con nosotras?
−Ellas llegarán antes, Chloe no me va a esperar.
−Suena a que será muy divertido.
−Sí, eso espero, Mamá trabajó duro en ello.
− ¡Oow! −Sonrío burlona − ¡Qué lindo como admiras a mamá!
−Ya sabes, es conveniente −Frunce el ceño algo sonrojada.
−No eres sincera pequeña Tina −Bromeo.
− ¡Como sea! Llega a casa a las cinco o no llegues.
− ¿No que era a las seis? −Digo.
−Quiero divertirme un rato, después mamá nos joderá.
…
−Ahí estaré.
…