Capítulo 3 de Mi Pareja Perfecta 2, de brity
La boda de Fer y Sandra
Alejandra.
En el ambiente es como si fuésemos una persona, una respiración y una inhalación de sorpresa al mismo tiempo. Aparece al principio de las filas Sandra con un bello vestido blanco, acompañada de seis mujeres, me imagino que son sus damas de honor, todas vestidas igual y con un pequeño ramo. Me río por dentro, con Angie con suerte pensamos en la boda el jueves, y porque nos avisaron; nosotras somos un desmadre, pero ellas ¡se ven preciosas! le dieron toda la formalidad que esto necesitaba. Sandra se ve bellísima, está del brazo de un joven con el cabello del mismo color caoba que ella y su ramo es precioso, de verdad resalta de las demás con esas rosas amarillas a tono pastel, mientras camina, sólo tiene ojos para Fer que está en la misma situación, estoy segura de que ni cuenta se dio de que unas cuantas lagrimas caen por sus mejillas. Yo solo puedo sonreír, soy tan feliz de verlas así. El joven, se la entrega a Fer y le hace una mueca de que la estará vigilando; nos reímos, pero ellas se sonríen en su mundo.
En eso Fer le da un besito en la mejilla a Sandra. Hay ruidos de ternura.
—Oigan tranquilas dejen que empiece. — Bromea el hombre que oficiará la boda. Me río, me gusta esto, es un ambiente formal, civil, pero muy bonito y lo mejor es que es amistoso porque me parece que, además, del tipo y el papá de Fer, aquí nadie más se ha casado.
En eso se coloca detrás de un micrófono, comienza a hablar y decir los nombres de mis amigas, me quedo pegada oyéndolo. Luego miro hacia las sillas y veo a Kate, Charlotte y Caro con los ojos brillantes, Elisa sonríe y Gabi está mirando atenta y desvía la vista a un pájaro que se está bañando en una pileta de la entrada, esa tiene déficit atencional...
De pronto el papá de Fer avanza y lo quedo mirando perdida, y luego me doy cuenta de que va por los anillos que estaban en la mesita frente a las novias.
Llega el momento de los votos.
Fer respira profundo y toma un anillo.
—Yo Fernanda Adrada, te quiero a ti, Sandra Maceri, como esposa, me entrego a ti, prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. Aunque ya lo era desde que estaba operando y casi hago todo mal la primera vez que entraste a quirófano y se me resbaló el bisturí. —Sandra se ríe mientras llora en silencio. — Así que. — Carraspea poniéndose formal. — Sandra Maceri ¿Quieres ser mi esposa?
—Sí, quiero. — Dice llorosa, mientras mira a Fer emocionada recibiendo su anillo.
—Yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
En eso, Sandra traga saliva. Me pongo nerviosa, respiro y miro a mi amor que está secándose las lágrimas, que linda y emocional que es a veces Kate, aunque no lo dejé notar a menudo yo lo sé y la amo más si eso es posible, desearía estar a su lado ahora. Caro está en una situación parecida y Charlotte está muy concentrada tomada de la mano de Gabi, que incluso siendo como es, está muy atenta. Creo que sólo yo estoy nerviosa y no sé por qué.
En eso la voz de Sandra llama mi atención de nuevo.
—Yo Sandra Maceri, te quiero a ti, Fernanda Adrada, como esposa, me entrego a ti, prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. — Dice llorosa, ruido de ternura general de nuevo. — Desde el día que nos vimos por primera vez. — Sonríen juntas. — Hoy y siempre. Fernanda Adrada ¿Quieres ser mi esposa?
—Si quiero. — Dice apenas, recibiendo su anillo.
—Yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida. — Se toman de las manos.
Por suerte esperaron a que el oficial civil le diga que podía besarla porque Sandra se tiró a los brazos de Fer justo. Todos aplaudimos, me duelen las manos, pero ¡qué importa! ¡No es que haya bodas todos los días! ¡Y menos la de mi best friend! ¡Joder! ¡Las amo a las dos! ¡Y les deseo lo mejor! Pienso mirándolas firmar un documento en la mesa y recibir una libreta.
En eso se gira y viene una turba de gente a desearles felicidad.
—Yo espero. — Comento. — Total tengo Fer para rato.
—Sí, yo también. — Dice Angie.
Noelle llega llorando y nos abraza, nos quedamos así un rato. Luego que ya terminó todo, voy con Angie a ver a nuestras novias.
Abrazo a Kate.
—Que hermoso fue. — Susurra.
—Sí. — Sonrío.
Nos besamos y miramos al lado a Gabi y Charlotte en pleno beso riéndose.
—Aún no me acostumbro. — dice Kate.
—Yo las vi una vez. — Me levanto de hombros.
—Me pregunto si mamá y papá sabrán.
—No creo. — Digo pensativa.
—Tampoco insistiré, es idiota pero muy cuerda. — Me acerca más y me besa el cuello.
—Oye. — Digo coqueta.
—El traje marca tus curvas. —Susurra. — ¿Te he dicho que tienes un trasero precioso?
—No, pero ya sabía. — La molesto.
Escuchamos una música lenta y no muy alta. En eso aparecen hombres y mujeres de traje, dejando comida y bebestibles en las mesas paseándose entre la gente.
— ¡Genial! — Digo viendo la abundancia con la boca hecha agua.
Gabriela.
— ¡Ves que fue todo muy hermoso! — Digo emocionada.
—De verdad lo fue. — Dice Charlotte secándose unas lágrimas.
—Ahora viene la mejor parte. — Bromeo. — La comida. — Ella se ríe y nos besamos.
—Aunque para las novias será nuestro regalo. — Agrego orgullosa.
—Ni lo menciones, que vergüenza.
— ¿Quieren algo señoritas? — Aparece un tipo con unas copas.
—Claro. — Digo sacando dos. –Gracias.
—No hay de qué. — Se va a las parejas más cercanas. Le acerco una a Charlotte.
—Gracias... ¿No deberíamos ir a felicitarlas? — Dice mirando aún a la gente apiñada.
—Esperemos, ya vendrá el baile. — Dice feliz.
Se escuchan gritos a lo lejos, Sandra se pone en altura de espaldas y lanza el ramo, quizá esté nerviosa porque cae un poco más atrás del montón de mujeres y uno que otro hombre, llegando a Kate que lo toma despistada con una copa en la otra mano.
Quedo a boca abierta mirando a Ale que está blanca. Las demás felicitan a Kate mientras que a mi cuñada sus amigas la golpean en la espalda, ella sólo mira a un punto fijo.
—Esto se pondrá feo. — Comento.
— ¿Tú crees? Se ven muy enamoradas. — Dice bebiendo un sorbo.
—Sí, pero Ale tiene miedo.
— ¿No es natural?
— ¿Por qué razones no te casarías conmigo? — Me mira sorprendida hasta que pone rostro pensativo.
—Exacto. Aunque quizá ella tenga menos drama en el sentido laboral y familiar.
— ¿Entonces qué?
—Humm no podría adivinar, pero... yo diría que le asusta lo que viene después. — Me queda mirando, captando lo que quiero decir.
—Pero a mí no me importa. — Me aprovecho guiñándole un ojo.
—A mí sí. — Niega con la cabeza.
—Pero yo te amo
—Yo también, pero... —Enrojece.
— Lo admites ¿eh? — Me río encantada con mi corazón vomitando flores, chocolates y más cositas dulces. Hace un ruidito de vergüenza.
— ¿Quieren? — Aparece Elisa con una bandeja de muffins.
—¡¡Cielos sí!!— Saco uno, al igual que mi amor.
— ¿Estás de camarera? — Doy una masticadita, ay arándano, Ñam ñam
—No. Las quería para mí, pero decidí ser buena persona. — Dice con una sonrisa alejándose.
—Glotona. — Me río. Veo a lo lejos, a Fer y Sandra cortando juntas un trozo de pastel y a Ale sacando fotos como loca.
— ¡Rayos el pastel! — Digo con la boca llena.
—Oye, traga primero. — Se ríe. — Que hambrienta.
—Es que...— Me sonrojo— No podía comer pensando en cómo te verías hoy... y no almorcé. — La verdad, es que ¡Esta mujer es tan hermosa! Te dedico mis hormonas y el azúcar que revolotea en mi sangre y cada vello erizado del día.
—Ah, entiendo. — Enrojece. — Vamos. — Deja su copa casi vacía en una mesita y me lleva de la mano.
HAHAHA la amo, ¡Te sigo hasta el fin del mundo corazón!
Alejandra.
Después del susto del día me toca sacar fotos, y es una suerte, no quiero más felicitaciones. Me río viendo una foto de Elisa atorada en muffins que le saqué cuidadosamente y le paso la cámara a Noelle.
Voy donde Kate que deja el ramo en una mesita y la beso.
—Te extrañé. — Susurro.
—Sólo fueron unos minutos. —Se ríe besándome la mejilla.
—Sigue siendo mucho. — Lloro, me acostumbré a ella. Miramos el ramo en la mesa.
—Es muy pronto. — Bromeo... medio en serio.
—Sí...— sonríe. — Me pilló desprevenida.
—Sí, a mí también.
Aparece Angie.
— ¿Cerveza?
—Wow. —Digo viendo una bandeja cargada de vasos enormes. — Maldita Fer, estoy segura que está detrás de esta maravilla. — Alabo mientras tomamos unos vasos.
—Y yo la ayudé. — Dice orgullosa. — Quiere que todos se vayan ebrios.
Recibo un golpecito. Me giro y veo a Elisa, no puedo evitar reírme y Kate nos mira curiosa.
—Mira lo que hizo tu mujer ¡contrólala! — Dice entregándole una cámara, Kate le echa un ojo y comienza a reírse.
—¿Cómo comes así? ¿Almorzaste?
—Sí. — Masculla Elisa ruborizada. — Pero ya la vio Angie, Caro, Noelle, Gabi, Charlotte y ahora ustedes.
—Se me olvidó borrarla. — Miento.
—Mentirosa. — Me apunta. — Viajó por todas antes de llegar a mí.
—Se nos olvidará con el alcohol. — Muevo la mano despreocupada.
Busco a Angie, pero ya está abrazada a Caro. Maldita dominada.
Se escucha la música más fuerte.
—Oh, hermosa dama. — Bromeo tomando delicadamente la mano de Kate. — ¿Me concedes esta pieza de baile?
—Oh, encantada. — Me sigue Kate. Nos reímos, nos vamos a bailar y a conseguir otras copas.
Luego de un rato estamos todos repartidos, lo positivo es que Fer y Sandra son tan fiesteras, que animan esto, y ya pudimos casi todas las que quedábamos felicitarlas. Me separo de Sandra, le beso la mejilla luego del abrazo de oso que le di y me interrumpe Gabi.
— ¿Me concedes esta pieza para chocar el hueso? — Mueve las cejas.
—Ordinaria. Me río. — Pero, sí. Ven mocosa
—Oye, echas a perder el romanticismo. — Dice viendo a lo lejos a Charlotte bailando con Kate, al parecer están conversando también.
— ¿Te da miedo que no se lleven?
—Nah, Kate no es pesada... Ok, si lo es. Pero sólo contigo y conmigo.
—Eso es verdad. —Apunto.
—Gabi... — Susurro con curiosidad luego de un rato. — ¿Tus padres saben?
Me mira algo seria y yo levanto una ceja.
—No les quiero decir, no aún.
—Ya veo...
—Pueden reaccionar bien y todo, pero ¿Qué pasa si todo sale mal y se enojan con Kate o conmigo? Hay familias que culpan al primero si sale otro desviado.
—Ajá, algo así como que te influenció.
—Exacto, además estamos recién empezando y aunque me ilusiona seguir con ella ''for ever'', hay que ir paso a paso.
—Pero que señorita tan madura y aterrizada.
—Es por ella. — Dice un poco preocupada. — Es primera vez que soy así. — Miro sus ojitos preocupados, de verdad le gusta, apostaría que piensa en esto todos los días y también me atrevo a decir... que su mamá ya sabe.
—Bueno en ese caso, aprovecha todos los días. — Le guiño el ojo. — Charlotte también te quiere ¿Ves? — La pillo mirando a Gabi mientras conversa con Kate, Gabi le sonríe recibiendo una sonrisa igual.
— ¿Bailarías con ella después? — Iré a decirle algo a Fer, me mira traviesa.
—Me imagino que. — Me río acordándome.
Caro baila con Kate y yo me acerco a Charlotte.
— ¿Bailarías conmigo? — Sonrío, ella también y me da su mano.
—Entonces, ¿Cómo lo estás pasando?
—Excelente, nunca había ido a un matrimonio, es muy bonito.
—Sí, aunque lo hicieron original, mezclamos de todo un poco. — Sonríe asintiendo. — Creo que en una iglesia sería diferente y por civil quizá menos... reventado. — Veo bandejas y bandejas con cerveza, vino y demás... malditas alcohólicas.
—Sí, bueno igual no me gustan mucho las formalidades exageradas. — Dice pensativa... Con razón te gusta Gabi.
—A mi menos, creo que así nos sentimos todos cómodos. — Digo viendo al papá de Fer con un vaso enorme de cerveza reírse con Javier y unas damas de honor.
—Por cierto. — Empiezo. Me mira dudosa. — ¿Cuánto llevas con Gabi?
—Ah. — Se ruboriza. — Dos meses.
—Oh, yo llevo cinco. — Me río. — ¿Cómo fue? — Enserio no me imagino a esa mocosa. Por la sonrisa de su novia, lo hizo bien.
—Pues, fue en mi cumpleaños. — Dice con una sonrisita. — Me llevó a diferentes lados, la verdad no recuerdo haberlo pasado tan bien. — Enrojece. — Al final me regalo un peluche amarillo y azul. — Nos reímos. — Y tenía el mensaje en un papel amarrado a su patita.
— ¡Hasta yo le digo que sí! — Bromeo emocionada, esa Gabi se las trae.
—Sí. — Sonríe con los ojos brillantes, me sorprendo, que linda es. Claro, en el mejor sentido eh.
—¿Y ustedes? ¿Cómo se lo pediste? — Me mira.
—Fue ella. — Digo con pose de ganadora.
— ¿Enserio? — Es tan diferente a Gabi, más tranquila.
—Siii— Concedo feliz y le cuento esa parte de nuestra historia.
— ¡Qué lindo! — Susurra en la parte del libro.
—Sí, es mi pareja perfecta. — Asiento. — Son unas romanticonas. — Digo viendo a Gabi pincharle la espalda a Kate y esquivando un manotón.
—Si es verdad. — Dice mirando a Gabriela reírse del ceño fruncido de Kate.
La abrazo del hombro y vamos donde ellas.
— ¿Qué hacen gatitas? — Bromeo.
—Sólo molestaba a la adoptada. — Dice Gabi abrazando a Charlotte.
—Yo no soy adoptada, tú eres adoptada. — Dice Kate con tono de seguridad.
— ¡Pero tengo a mi media mitad!
—Es que te buscaron parecida a él. — Dice cruel tomando mi mano. Sonrío negando con la cabeza. Kate es muy madura... hasta que discute con Gabi.
—¡¡Mientes!!— Finge que llora.
—Pregúntale a mamá. —Dice seria.
—Oye. — Me río, que cruel.
—Idiota, ahora tengo una crisis. — Gabi se entristece. — ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? ¿Para dónde voy?
—Bueno si sigues bebiendo así, es probable que no lo sepas. — Comenta Kate.
—Es la segunda. — Entrecierra los ojos señalando su copa.
—Oh, yo llevo como cuatro. — Suspiro.
—Yo cinco. — Dice Kate abrazándome. — Vamos.
—Ale, ¿Me llevarás verdad? — Pregunta Gabi.
—Sí, tranquis. — Levanto el pulgar.
—Oka. — Sonríe tomando la mano de Charlotte.
— ¿Llevarlas?
—Dormirán en mi depto. Gabi pensó...— Enrojezco. — Que traumaríamos a su novia.
—Sí, lo hubiésemos hecho. — Me guiña el ojo.
Antes de que nos besemos, Sandra agarra a Kate y Fer me tira de un brazo.
—Aprovechemos que bailan. — Vemos a Kate y Sandra sonriendo. — Para conversar. — Me mira asesina.
—¡¡Yo no fui!!— Gimoteo.
— ¿Qué es? — Me pregunta curiosa.
— ¿Qué cosa? — Eso, hazte la imbécil.
—El regalo de Gabi. Dijo que lo abramos en la noche de bodas, que es con todo su amor y puso cara de psicópata pervertida. Además, tú eres la única que guarda mis secretos.— Dice mirando a Sandra ruborizada.
—… Pude haber ayudado un poco. Pero no dije nombres, sólo sugerencias.
—Ahm está bien.
Termina la canción y me devuelven a mi amor.
—Por fin. — Lloro.
—Sí. — Me abraza
Antes de que nos besemos nos separan Caro y Angie.
'' ¡¿Les hice algo en otra vida?!'' pienso mirándolas, pero no le pongo mala cara a Caro, esta es sensible y quizá Angie me pegue.
— ¿Cómo lo estás pasando? — Le pregunto durante el baile.
—Estupendamente, ¡Enhorabuena!
—¿Eh? ¿Por qué?
— ¡Tu novia recibió el ramo! — Dice soñadora.
—Ah... seeh, pero no llevamos ni un año...
—Ah cierto, sólo dedíquense a disfrutar. —Mueve las cejas.
—Como tú y Angie. — La molesto.
—Bueno más o menos sí. — Se ruboriza.
—Aún recuerdo cuando se tenían escondiditos los revolcones.
—Ca … ¡Cállate Ale!
—Yo siempre lo supe.
— ¿Ah sí?
—Ajá.
—Pues yo sabía que ya amabas a Kate cuando las vi con unos libros.
—Mentira. — Me enojo.
—Verdad. Se tomaron de la manito como por inercia.
—Ca … ¡Cállate Caro! — Me ruborizo.
—Jah, jah— Se ríe victoriosa.
Aparece Kate
— ¡Amor! ¡Tu amiga me está tomando el pelo! — La abrazo.
—Caro como te atreves a molestar a Ale, ¿No ves que ella es sensible? — Ironiza Kate.
— ¡Exacto! — gimoteo en su cuello.
— ¿Qué pasa? — Llega Angie con dos copas.
—Amor. — Llora Caro. — Me hacen bullying.
—Oye, no la molesten, nah es broma. Moléstenla. — Le entrega una copa.
—Me la tomaré sólo para hacer un escándalo ebria. – Se indigna Carolina.
— ¿Te imaginas? — Se ríe Kate. — No eres de esas.
—Por suerte— La abraza Angie. Se besan.
—Ay, ya estamos interrumpiendo. — Me quejo. — Vamos al auto— Le susurro a Kate.
— ¿Para qué? — Me mira haciéndose la imbécil.
—Para nada. —Respondo entrecerrando los ojos.
Se ríe y me lleva de la mano, entramos al asiento trasero y empezamos a besarnos fogosamente, ya que al frente de todos, no podían vernos acumuladas.
— ¿Y si desaparecemos? — Susurra Kate apretándome el trasero.
—Pero tenemos que esperar a tu hermana. — Digo apenas chupándole el cuello. Ay, tengo ganitas, le acaricio el vestido a Kate y lo empiezo a subir malvadamente.
—Espera. — Jadea. — ¡Ah! ¡Ale!
—Carajos ya estás mojada. — Me río bajito. — No podemos dejarla así. — Y yo ando igual...
—Pero el auto quedará sospechoso.
—Ay, pero yo quiero hacértelo— Susurro dándole besitos.
—Más rato. Ya vamos, que si alguien se acerca nos verá.
—Esta oscuro. — Digo. Vemos la hora, las nueve. —Me pregunto si esto terminará mañana.
—Con lo poco que conozco a Fer, sí. — Sonríe Kate. La miro un ratito... Me mira.
—Que linda que eres amor. — Le doy un besito, sonríe y yo abro la puerta.
— ¡Deja bajarme el vestido!
— ¡Mierda!
…
Angie
—Amo estos temas románticos. — Susurra Caro mientras bailamos abrazaditas.
—Sí. — Beso su cabello. — Y yo te amo a ti.
—Angie. — Me abraza. — Yo también a ti, dame un besito. —Me mira coqueta. Me inclino.
— ¿Cómo es que eres así de alta? — Me mira con reproche.
—Es de familia. Yo creí que te gustaba— La miro feo.
—Me encanta. — Pone cara de pervertida. — Pero me gusta molestarte.
… Serás.
— ¿Hoy dormiremos juntas verdad? — Me mira con los ojos brillantes ¿¡Cómo puede cambiar de expresión así la muy manipuladora!?
—Tengo que alimentar a mi bebé.
—Oh, pero no habías dejado a la per … ¡A tu vecina! ¿A cargo?
La miro con una media sonrisa, que celosa.
—Sí, pero eso fue hasta el almuerzo.
—Yo sé que te mira con otros ojos. — Arruga la frente.
—No Caro. Te amo a ti ¿Está bien? — Lo prometo desde la vez que la vi por primera vez.
—Si …
—Además, nos vemos todos los días que podemos. — Digo mientras beso su mejilla, ella se ríe.
—Sí, tienes razón. — Y nos abrazamos más.
Aparecen Gabi y Charlotte al lado.
— ¿Y cómo estuvo la despedida de soltera de Fer?
Mi sangre se congela y Caro abre más los ojos, si las miradas mataran...
— ¡No hubo! — Exclamo asustada.
—Oh, que aburridas. — Se ríe malvada. Apuesto a que lo hizo a propósito.
— ¿Tú hubieses ido? — Decido pagársela.
—Pero claaa … — Mira a su novia que la mira sin disimular el enojo— … ro que no. — Dice sonriente.
—De qué hablan. — Llega Ale algo despeinada con Kate.
—De la despedida de soltera de Fer. — Dice Gabi.
— ¿Ah?
— ¿Hubo? — Pregunta Kate mirando a Ale psicópatamente.
—¡¡No!!— Niega esta.
— ¿Y Sandra tuvo? — Pregunta Gabi.
—Oh … — Miramos a Noelle, riéndose más al fondo con dos tipas.
— ¿Quién la secuestra? — Bromeo. Esto es noticia.
—Yo voy. — Dice Ale, en eso le habla y viene con ella.
— ¿Sí? — Sonríe.
— ¿Sandra tuvo despedida de soltera? — Pregunta Gabi con una risita.
—Claro. — Sonríe
— ¡¿Enserio?! — Decimos todas menos Kate y Charlotte.
—No. — se ríe. — No tuvimos tiempo ni para eso, aunque algunas querían.
—Ah. — Se ríe Ale.
— ¿Y ustedes? — Pregunta con una sonrisita de suficiencia.
—No. — Aclaro antes de que empiecen las miradas asesinas.
—Ya lo sabía. — Se ríe tomando una copa de vino.
—Bueno el misterio de la despedida de soltera fue resuelto — Se ríe Gabi estirándose y tomando una copa de champaña y un muffin.
Horas después.
Gabriela.
Veo a Charlotte con un vaso con bebida, por suerte pensaron en eso.
—Oye, ¿Qué dijiste en tu casa? — Recuerdo que a veces se excusa de trabajos, o a veces que está con amigas.
—Andrea. — Susurra mirándome.
—Ah, bien.
—Creo que sospechan que hay alguien.
— ¿Y no te preguntan?
—No, es sólo mamá mirándome escrutadora.
— ¿Y cómo es ella?
—
…