¿Cómo escribir diálogos naturales?
Por tía FriBuk ·
Si tus personajes hablan como un comunicado oficial, tenemos un problema. Ese diálogo… por favor. ¡Ni yo hablo así!
Los diálogos son de lo primero que el lector nota. Cuando suenan naturales, la historia fluye y los personajes cobran vida. Cuando suenan falsos, el lector siente que está leyendo un guion escolar. Veamos cómo escribir diálogos naturales.
¿Cómo saber si un diálogo suena natural?
Léelo en voz alta. Es la prueba más simple y la más honesta. Si suena como personas leyendo un guion, si nadie hablaría así en la vida real, le falta naturalidad.
Y si te da vergüenza leerlo en voz alta, imagina lo que siente el lector.
Pero como en todo, siempre hay excepciones. Tal vez tu personaje sea tan diferente a ti que leerlo en voz alta se siente raro. También puedes imaginar la escena y tu podrías ser un espectador. Por ejemplo, el personaje de un rapero en una presentación, o el de alguien de otro país que usa otros modismos y acento, o el de una chica y tu eres un chico. Ve de lejos como se desenvuelven con tu dialogo y nota si lo encuentras natural. Si te cuesta ser imparcial imagina que lo escribió otro.
La gente no dice lo que piensa
En la vida real, las personas se interrumpen, cambian de tema, evitan responder, mienten y dicen una cosa queriendo decir otra. Mira:
—¿Estás enojada?
—No.
—¿Segura?
—Ya te dije que no.
Nadie dijo «sí», y todos lo entendimos. A eso se le llama subtexto: lo que no se dice también es diálogo. Un buen diálogo deja que el lector lea entre líneas.
Que hable el personaje, no tú
Cada personaje tiene su forma de hablar. Uno es cortante, otro no para de dar vueltas, otro dice groserías cuando está nervioso, otro usa palabras complicadas para parecer inteligente. Otro habla poco, pero piensa muchísimo.
Si todos tus personajes suenan igual, suenan a ti. Prueba esto: tapa los nombres en un diálogo y fíjate si igual sabes quién está hablando.
Errores comunes en los diálogos
• Explicar lo que los personajes ya saben. «Como sabes, hermano, nuestro padre murió hace diez años». Él lo sabe. Se lo estás contando al lector, y se nota.
• Saludos y despedidas eternas. «Hola», «Hola, ¿cómo estás?», «Bien, ¿y tú?»… Corta y ve al grano.
• Demasiadas acotaciones. No hace falta que cada línea diga «dijo enfadado» o «exclamó sorprendida». Si el diálogo está bien escrito, la emoción se entiende sola.
El tip de tía FriBuk: con las onomatopeyas, calma
Cuidado con las onomatopeyas y las caritas hechas con el teclado. Pueden resultar graciosas si buscas humor o naturalidad, pero un capítulo lleno de «jajaja», «xD» y «:v» cansa rápido.
Úsalas como la sal: poquito, y solo donde le aportan algo a la escena.
¿Cómo se puntúan los diálogos en español?
En español, los diálogos se escriben con raya (—), no con comillas ni con guion corto (-). Las reglas básicas:
• La raya va pegada a lo que dice el personaje: —Ven aquí.
• Si después viene lo que hace o cómo lo dice, se abre otra raya: —Ven aquí —dijo su madre.
• Si el personaje sigue hablando, se cierra la acotación con otra raya: —Ven aquí —dijo su madre—. Tenemos que hablar.
• Si la acotación usa un verbo de habla (dijo, preguntó, susurró), empieza con minúscula. Si no lo usa, la frase del diálogo termina con punto: —Ya voy. —Se levantó del sillón.
Puede parecer un detalle, pero un diálogo bien puntuado se lee mucho más fácil. Y quien lee lo agradece.
¿Cuánto diálogo debe tener un capítulo?
No hay una cantidad correcta. Depende de la escena: una discusión pide mucho diálogo; una persecución, casi nada.
Lo que sí conviene es el equilibrio. Páginas y páginas solo de diálogo cansan porque el lector pierde de vista dónde están y qué hacen los personajes. Páginas sin un solo diálogo pueden sentirse lentas. Alterna: diálogo, acción, un pensamiento, descripción. Otra vez diálogo.